Análisis Destacado

Moonlighter: Between Dimensions. Loot interdimensional

12 agosto, 2020 7 mins de lectura

Moonlighter: Between Dimensions. Loot interdimensional

Hay algo dentro del ser humano que hace que recoger y recolectar todo tipo de objetos produzca en nuestro ser una sensación de placer que no tiene nada que ver con lo racional, sobretodo si lo hacemos tras haber luchado contra sus antiguos propietarios. Moonlighter, el juego de 2018 de los chicos de Digital Sun Games y que ya se analizó en DeVuego, nos regala esta sensación y la acompaña con la satisfacción de poder vender todo lo acumulado, abultando nuestra cartera y permitiéndonos invertir lo ganado en nuestro negocio, hasta convertirlo en un imperio comercial y poner a nuestra pequeña villa, Rynoka, en el centro del comercio internacional interdimensional.

Tres meses después de finalizar la última mazmorra, un portal a una localización entre dimensiones aparecerá en Rynoka.

¡Coge la mochila y la espada, que nos vamos!

Este DLC, llamado Between Dimensions, comienza justo donde termina el juego base. No voy a describir nada del final de Moonlighter para no entrar en spoilers pero si comentaré que es necesario terminar completamente el juego base para poder acceder al contenido adicional, con la única excepción de que, en contadas ocasiones y como ocurría en el juego original, aparecerán portales en las mazmorras originales que nos llevarán a una pequeña porción del contenido descargable.

Argumentalmente, los acontecimientos de Between Dimensions ocurren tres meses después del final del juego y, por motivos que iremos descubriendo a lo largo del mismo, un portal a una nueva mazmorra interdimensional (De ahí el título) aparece en Rynoka y supone tanto una amenaza para el pueblo, como una oportunidad para Will (nuestro personaje y dueño de Moonlighter) para obtener nuevo botín y forrarse vendiéndolo. Por tanto, no tardaremos ni un segundo en coger nuestra mochila y nuestras cosas para dirigirnos hacia el portal y matar enemigos.

Aunque no hayamos terminado Moonlighter, a veces aparecerán portales en otras mazmorras que nos llevarán esta mazmorra interdimensional.

Creo que antes de entrar a comentar y valorar los distintos aspectos de Between Dimensions es importante detallar qué es lo que incluye este DLC: Una nueva mazmorra, llamada Mazmorra del Wanderer, un nuevo set de armadura (cabeza, torso y piernas) con hasta cuatro mejoras, una nueva arma de cada tipo con sus cuatro respectivas mejoras, ocho nuevos objetos decorativos para la tienda, nuevas pociones de salud más potentes y un nuevo sistema de trueque de objetos. Este nuevo sistema en el que comerciaremos tanto con clientes de Moonlighter, como con un nuevo comerciante situado en el pueblo, nos permitirá obtener objetos de difícil acceso mediante el intercambio de objetos, previa negociación y regateo.

En este DLC se mantiene el aspecto alegre del Moonlighter original. El diseño sigue siendo muy agradable a la vista y todo el mundo en el que se desarrolla tanto el juego base como el original sigue siendo colorido. Si bien es cierto que el aspecto general se mantiene, la nueva mazmorra es algo más lúgubre, con tonos verdosos y entornos algo más serios y hostiles que los de las cuatro mazmorras básicas. Esta estética encaja perfectamente con la historia que vamos descubriendo a lo largo del desarrollo de Between Dimensions y mantiene perfectamente toda la coherencia del mundo de Moonlighter.

En cada piso habrá una pequeña sala en la que se nos revelará algún detalle de los acontecimientos ocurridos en esta mazmorra

Rapiña interdimensional.

Dicho así podría parecer que es simplemente un más de lo mismo, una simple experiencia que alarga la vida útil del título, pero la mazmorra nueva trae ciertas novedades que cambian el ritmo del juego de forma notable, haciendo que se sienta fresco e interesante aunque ya llevemos bastantes horas invertidas en saquear y vender. Esta nueva mazmorra tiene nueve pisos, en contraposición a los cuatro que tienen las mazmorras originales, y tampoco se puede crear ese portal que nos permitía volver al pueblo y regresar a la mazmorra justo donde lo dejamos. Ahora, cada dos pisos encontraremos, justo antes del jefe, una sala con un portal, únicamente de ida, a Rynoka y un comerciante el cual nos ofrecerá sus servicios. Podremos usar una moneda única de esta mazmorra, el limo, para abrir un portal permanente en dicho piso para así no tener que repetir toda la mazmorra desde el principio. También con dicha moneda, que por cierto desaparecerá de nuestro bolsillo cada vez que salgamos de la mazmorra, podremos comprar pociones y desbloquear armas recubiertas de limo.

La aparición de estas armas es crucial en el juego pues son versiones más potentes de las que podemos craftear en la ciudad y, lo que es más interesante, con ataques especiales distintos a las de sus hermanas “normales”. Por ejemplo, podremos encontrar un arco explosivo o un lucero del alba que, a cambio de algo de vida, aturdirá a todos los enemigos de la zona. Estas son sólo un ejemplo de las armas, pero también hay anillos con propiedades realmente interesantes y que le dan esa pequeña vuelta de tuerca al gameplay que aporta frescura al juego. El único pero que tienen es que desaparecen al salir de esta mazmorra y no se pueden utilizar fuera de ella.

Matar-lootear-vender-mejorar-repetir.

La Mazmorra del Wanderer, como ya he comentado más arriba, es una mazmorra interdimensional, por lo que en su interior encontraremos enemigos de todas las anteriores mazmorras, con su respectivo loot asociado. Pero también aparecerán enemigos nuevos y son, de nuevo, los que le dan un toque de frescura al gameplay. Desde esqueletos gigantes que nos roban nuestros tesoros a robots que sólo podremos atacar en determinado momento, gusanos que son capaces de entrar y salir del mapa para sorprendernos o fantasmas invencibles hasta que descubramos la forma de dañarlos. Estos son sólo algunos ejemplos de los nuevos enemigos que nos encontraremos y que, como ya he dicho, nos obligan a descubrir cómo acabar con ellos de forma efectiva en un flujo de aprendizaje muy divertido que hace que cada visita a la mazmorra sea entretenida y emocionante. La dificultad en esta mazmorra se mantiene con respecto a las anteriores. Es un juego relativamente exigente, en el que debemos de estar atentos a los enemigos, nuestra vida y sus patrones de ataque, pero que en ningún momento se volvía desesperante o frustrante y ese buen equilibrio se sigue manteniendo en Between Dimensions.

En la Mazmorra del Wanderer habrá tanto enemigos nuevos como antiguos. Por suerte contamos con armas nuevas e incluso algunas especiales.

Américo destacaba en su análisis el ciclo de juego tan bien diseñado que tiene Moonlighter y que hace divertidas cosas que en otros RPGs son tediosas. Pues bien, Between Dimensions no sólo mantiene ese flow que tanto gustó sino que lo mejora, haciendo que sea menos necesario ir simplemente a por objetos a una mazmorra para conseguir dinero: los nuevos objetos son más valiosos que nunca mientras que el precio para mejorar armas y armaduras no escala tan intensamente como lo hacía en el juego base. Por tanto, únicamente en los intentos de avanzar a través de la mazmorra, recogeremos ítems suficientes como para vender y conseguir mucho dinero y para mejorar nuestro equipo casi sin necesidad de repetir. Además, dada esa gran cantidad de dinero que ganaremos en la tienda, siempre iremos con algún milloncejo en el bolsillo y también se hace mucho más fácil comprar los ingredientes que necesitemos en la tienda de Julien sin que tengamos que vender un riñón. Todo esto hace que el ciclo mazmorra-venta-mejora sea más rápido y mucho más satisfactorio. Obviamente, aquel que quiera mejorar por completo su equipo deberá pasar horas y horas explorando y haciendo acopio de materiales con los que negociar intercambios, pues los objetos más valiosos sólo se pueden obtener así, pero es algo opcional y que no afecta para nada a la experiencia del jugador que sólo quiera llegar a ver los créditos del juego.

Volver a Rynoka es como volver a tu pueblo en verano.

También es importante recalcar que hay cosas que se han quedado tal y como estaban en el juego base. Por ejemplo, Will mantiene la misma capacidad para transportar objetos en las mazmorras. Este hecho me sorprendió pues esperaba que uno de los posibles cambios fuera la posibilidad de transportar más botín o mandar de alguna forma más cómoda todo el botín a la tienda. Esto es especialmente importante dado el ligero cambio de ritmo que describía en el párrafo anterior: como siempre tendremos más dinero, es mucho más fácil ir cargado de pociones y poder pasar un tiempo mucho más largo en las mazmorras, con lo que, al final, deberemos destruir muchos ítems que nos serían interesantes simplemente porque no nos caben. Creo que dada la mayor longitud de la mazmorra y unido a la imposibilidad de volver a Rynoka cuando queramos, el inventario debería ser algo más grande y permitirnos acumular más antes de volver. De hecho sería muy interesante que esta ampliación se hiciera de forma similar a la mejora de las armas, pues haría mucho más interesante entrar a las mazmorras en busca de objetos.

Ahora podremos vender los objetos de la nueva mazmorra por mucho más dinero. Es una pena que no podamos mejorar nuestra tienda aún más.

Por otra parte, salvo los objetos de decoración de la tienda, no hay nada más que nos permita mejorar nuestro negocio. Ni camas, ni máquinas registradoras ni más expositores para vender. Para mí, el mejorar la tienda y ver cómo prosperaba mi negocio era uno de los alicientes para arriesgar cada vez más en las peligrosas mazmorras y eso no ocurre en este Between Dimensions, pues la tienda es la misma siempre. Tampoco se puede invertir en ningún comerciante nuevo (sólo el del trueque aparece a partir de cierto punto) ni los encantamientos de las armas aportan nada que no sea un aumento de daño, si bien hay que apuntar que a la hora de encantar las armaduras podremos elegir entre tres opciones en función de la defensa y la penalización a la velocidad. El juego elemental que presentaban algunas armas en el juego base era interesante y podría haberse añadido en forma de encantamientos o distintos árboles de mejora. Esto, más que fallos son mis deseos como una persona que ha disfrutado mucho con Moonlighter y que le hubiera gustado ver más variedad y profundidad en el juego, pero tampoco restan de una manera notable.

Con todo, Between Dimensions me parece un contenido adicional más que notable para un juego, Moonlighter, que también es más que notable. Alarga la experiencia y supone un toque de frescura, no sólo manteniendo su interesante y adictivo ritmo entre el Action RPG y la gestión de un negocio, sino que lo mejora y lo expande. Si como a mí, os gustó el juego, Between Dimensions me parece, más que la excusa, la razón perfecta para volver a Rynoka a repartir estopa en sus mazmorras y a convertir nuestra Moonlighter en el Inditex de los objetos mazmorriles.

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Autor

Físico, nacido en Granada pero residiendo en Madrid. Desde que a los 5 años cogí un mando de Master System II sólo los he soltado para coger otro nuevo o para currar en el laboratorio.