Pureya es un juego con una presentación simple, que puede ser un pozo de horas inagotable. Un vicio infinito (aunque tiene final) que pondrá a prueba habilidades y nervios a partes iguales. No soy de recomendar ludopatías, pero esta no ataca a la cartera (además es barato), pero tal vez afecte a la vida social. La propuesta artística es arriesgada, puede ganar por la bizarrada japonesa pero los gráficos resultan demasiado simples. Tal vez para un móvil o una portátil (muy recomendable).
Leer artículo completo










