Este termómetro reúne señales verificables —actividad en juegos publicados, empleo, incorporaciones al equipo, presencia en eventos, ayudas o financiación recibida, comunicaciones oficiales y movimientos en el modo edición de DeVuego— para medir la actividad real de un estudio y así ofrecer una fotografía actualizada del tejido de estudios de videojuegos en España.
Este termómetro ofrece una lectura orientativa del momento de cada estudio a partir de señales públicas y verificables. No mide calidad, éxito comercial ni sustituye la información oficial compartida por cada equipo.