El juego es muy pero que muy divertido, ir subiendo niveles y metiéndose en camorras con los demás presidiarios, la verdad que es un juego que destaca en este aspecto, dentro de la prisión todo vale, complots contra los guardias novatos, palizas a los pardillos, peleas encarnizadas con los traficantes, hasta una escena que me ha pasado a mi y que me dejo anonadado, me metí en una sala y el mismísimo alcaide de la prisión me pego un tiro con su pipa, realmente es brutal.
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