Conseguir a todos los granjeros, los retos que te ofrecen las distintas cartas y desbloquear todos los elementos decorativos y semillas alarga la duración de un juego que, en realidad, cuenta con un bucle jugable tan entretenido que entrega su tiempo total al interés genuino de cada persona. Conseguirlo todo en Tiny Garden está bien, pero más que por pasarte el juego está bien porque te permite tener más elementos con los que jugar, para trastear con el juguetito y probar distintas decoraciones, tanto en vertical como en horizontal. De vez en cuando apetece darle unas vueltas a la manivela y ver cómo la vida se abre camino.
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