Con todo esto, Neva se siente como un paso más en la madurez de Nomada Studio, que personalmente sentí más conmovedor y sentimental que GRIS. Se trata de una preciosa aventura en la que rápidamente nos olvidamos del grandioso objetivo global y enfocamos nuestros sentimientos hacia lo que realmente nos debería importar: aquellos a los que queremos. El juego lanza un poderoso mensaje de hermanamiento y cuidado mutuo, y también de pérdida y crecimiento. De aprender a vivir con lo que la vida nos arroja a la cara y hacernos fuertes ante la adversidad. Neva es un juego cuyo principal valor reside en la belleza artística y la potente emocionalidad de sus mensajes. Una aventura imprescindible.
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