Hyperwired – Recogiendo (con) cable
Dentro del mundillo, el shoot’em up es uno de los géneros que mejor esconde sus cartas a nivel mecánico, y si es de naves, ni te cuento. No fui consciente de esto hasta hace algunos años, cuando me propuse analizar en profundidad el género. A simple vista uno ve una nave disparando y nos limitamos a eliminar enemigos y ya, no obstante es cuando prestas atención a los detalles cuando se produce la magia: tienes que eliminarlos cerca, pasar por determinados puntos, hacer uso de habilidades de ralentización, encontrar ítems ocultos, etc. en una continua tensión riesgo/recompensa que, bien planteada, te deja experiencias de lo más satisfactorias. Hoy vamos a adentrarnos en el género de la mano de SIDRALGAMES, vamos con Hyperwired.

¿Conectar o no conectar? he ahí la cuestión
Hyperwired es un roguelike top-down shooter donde controlamos a una nave unida a un cable con una clavija y que debemos ir enchufando en distintas estaciones repartidas por el nivel mientras eliminamos hordas de enemigos. La vuelta de tuerca está en que todos los recursos son limitados: desde la munición para disparar hasta el combustible para movernos, pasando por las bombas, la vida y un láser que usamos a modo de arma secundaria. Si nos quedamos sin alguno de ellos, no podremos realizar las acciones, ¿cómo recargamos esos recursos? enchufándonos a las estaciones. Cada una de ellas recarga el medidor correspondiente e incluso nos proporciona ventaja adicional (como disparos más poderosos) mientras estamos conectados. ¿Lo malo? que perdemos casi toda la movilidad mientras esto pasa, y los enemigos siguen atacando.
El punto roguelike nos viene por dos frentes: por un lado tenemos la generación procedural de escenarios y enemigos, un clásico del género, y por otro que, cuando avanzamos de nivel pasamos por una pantalla intermedia donde podemos elegir una nueva ventaja entre varias opciones (también aleatorias). Dando ese puntito tan característico donde ninguna partida es igual que la anterior y rompiendo así el esquema arcade donde todo está estático y exige más memorización.

Lo mejor de ambos mundos
Lo cierto es que Hyperwired me ha resultado extremadamente original como propuesta «tan solo» con un par de cambios en las mecánicas con respecto al resto de títulos del género. La idea del cable como limitador de movimiento y, a la vez, como punto de recarga de recursos parece sencilla sobre el papel, sí, pero llevarla a buen puerto es otro cantar. El diseño de los niveles acompaña perfectamente, con unos puntos de aparición bastante bien distribuidos y unos enemigos que nunca se siente que estemos siendo sobrepasados o que el RNG nos haya jugado una mala pasada. Hay tensión, por supuesto, pero se siente tremendamente satisfactoria. Además, en todo momento estamos haciendo cosas y recorriendo el escenario en busca de la siguiente estación, y si nos vemos cortos de recursos, siempre podemos volver a su correspondiente enchufe y repostar.
Y eso no es todo, a la mecánica de los enchufes se suman varios añadidos «secundarios» como poder recoger chips con el cable y que nos otorgan ventajas temporales, encontrar enchufes pequeños de un solo uso e, incluso, recoger otras naves que van a la deriva, enchufarlas a la estación que necesiten para que una vez estén operativas, se sumen a nosotros como asistentes satélite y que disparan por cuenta propia.
La parte roguelike aún sin presentar novedades le da frescura a las runs y evita llegar al inevitable punto de sensación de repetición. Contamos con un total de 40 mejoras y decenas de baterías para combinar en el cable y modificar los proyectiles y nave (que por cierto tenemos 10 a nuestra disposición para desbloquear). Es una añadido interesante aunque si tengo que ser honesto, diría que lo que brilla con luz propia es sin duda la mecánica del cable.

Dificil de aprender, fácil de dominar
Si tuviera que ponerle un punto negativo a Hyperwired sería sin duda su barrera de entrada. Aún jugando el tutorial (hacedlo sí o sí) hay muchas mecánicas que no se te explica y que se ponen en juego desde el primer minuto. El tema de dominar el enchufe es relativamente sencillo y aquí el tutorial funciona, pero el resto (modificadores, chips, cápsulas, etc.) cuesta hacerse.
Eso sí, también hay que decirlo, una vez se comprende todo es un verdadero gustazo jugar a este título. Los niveles están planteados de forma excelente y todas las mecánicas funcionan y se relacionan a las mil maravillas. Si se prestase un poco más de atención a esta pequeña cuestión, la experiencia sería 100% redonda.

Conclusión
Hyperwired es la enésima vuelta de tuerca al género, y funciona a las mil maravillas. Una experiencia relativamente corta pero muy refrescante, bien pulida y con gran dosis de rejugabilidad gracias a sus elementos roguelike. La mecánica de enchufarse a las estaciones es, cuanto menos, refrescante y que aporta un balance riesgo/recompensa tremendamente satisfactorio. Muy recomendable tanto para los veteranos como para los que buscan una propuesta diferente.
Autor
Clase dual (Programador/Filólogo), antes era solodev y ahora estoy en proyecto de divulgador e investigador académico en game studies, próximamente multiclase. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas. Creo contenido, juego, leo manga y escribo, a veces varias de estas cosas a la vez.


