Durante las últimas semanas nos llegaron varias propuestas a la redacción vía la página de mentor de DeVuego en Steam (no dejéis de hacerlo), y si tengo que destacar algo es la originalidad de todas ellas. Kuentame y Space Diva han resultado ser propuestas refrescantes, atrevidas, de nicho (por supuesto) pero con mucha personalidad y a las que no le tiembla el pulso en lo que a experimentación se refiere.
Hoy nos vamos con Penance, un título que nos ha mandado Scriptorium Artis y que, al igual que los mencionados, presenta una mezcla de géneros bastante original y que no debe ser pasada por alto.

Una peregrinación a las profundidades
En Penance controlamos a Elías, un monje que emprende una peregrinación introspectiva hacia las profundidades de una abadía en la que, se dice, han ocurrido sucesos tan atroces como innerrables. Elías realizará el camino acompañado por su mentor, Severinus, que murió allí mismo y en extrañas circuntancias, y que nos acompaña desde el más allá desvelando secretos y contando trozos de su historia a medida que avanzamos. ¿El objetivo? Llegar a lo más profundo de la abadía, purificar el mal de objetos, tumbas y fallecidos y, por supuesto, descubrir la verdad.
Penance se nos presenta como un título de terror contemplativo y narrativo en 2D con desplazamiento lateral. El jugador controla a Elías y debe avanzar por 7 escenarios evitando los peligros que se presenten a la vez que expulsa los espíritus malignos de un total de 50 reliquias sagradas y de cualquier enemigo que se cruce en su camino. ¿Cómo? mediante el uso de su bastón y del canto de rezos, los cuales seguirán secuencias rítmicas de botones que tendremos que pulsar en el momento adecuado.

Purificación y Ritmo
La purificación de enemigos y objetos es la mecánica base de Penance. Cuando nos topamos con uno de estos elementos, los cuales nos bloquean el paso, pulsamos el botón de rezo y Elías se arrodillará y extenderá su bastón. En ese momento comienza un minijuego de ritmo donde unos círculos se estrechan alrededor del bastón, cuando lleguen a una determinada zona, pulsamos el botón y dependiendo de lo precisos que hayamos sido obtendremos un «bueno» o «perfecto» que influirá en el «daño» que le habremos hecho a ese espíritu. Si fallamos la secuencia obtendremos Culpa.
Porque en Penance habrá dos medidores: Fe y Culpa. La Fe es como el «maná» y determinará la cantidad de rezos que podemos ejecutar. Este medidor se rellena parcialmente con nuestros aciertos perfectos y se recarga por completo en puntos de control repartidos por el nivel. La Culpa es como la «vida» de Elías, si ese medidor se llena, volvemos al último punto de control.
¿Podemos defendernos de los espíritus que tratan de golpearnos? Sí, mediante un botón activaremos el Escudo Protector, un pulso que repelerá al enemigo lo más lejos posible. Por lo que, sí, tal y como estás pensando, hay que llevar el control no solo del ritmo de pulsaciones en la secuencia del rezo, sino también de activar el Escudo para evitar los ataques enemigos, ya que si recibimos un golpe, además de recibir Culpa, se cancela la secuencia del rezo.

Difícil de aprender, fácil de dominar
Penance me ha sorprendido para bien, sinceramente no esperaba que una mezcla de terror y juego de ritmo pudiera funcionar, y así es. El desarrollo del juego es relativamente simple: avanzamos y ejecutamos los rezos conforme nos encontramos enemigos u objetos. La cuestión es que, al menos para mí, me ha resultado un poco engorroso al principio (y no es por falta de información, Penance se toma su tiempo, os lo aseguro) y hay que hacerse muy bien a los tiempos tanto de las secuencias de los rezos como de las animaciones de Elías para avanzar y arrodillarse. Eso sí, una vez le encuentras el punto, vas a disfrutar de lo lindo.
Como he dicho, esta propuesta se centra en la mecánica del ritmo, sí, pero la narrativa no se queda atrás. Desde el principio del juego tendremos numerosos tutoriales, información de los objetos y el entorno y a Severinus hablándonos constamente. Poco a poco la historia se va desgranando y dejadme deciros que es sumamente interesante. Este punto de narrativa fragmentada tanto en el progreso del juego como en las descripciones de los 50 objetos (los cuales conforme vamos purificando se van sumando a un códice donde podremos leer toda su historia) hace que las mecánicas de avance y ritmo no se hagan tan repetitivas al presentar una historia interesante, adulta y llena de misterios.

Poco más os puedo comentar al respecto, Penance es un título bastante original, con una visual que mezcla el blanco y negro con el rojo y que me ha recordado, en cierto y salvando las distancias, a Limbo. Los enemigos son bastante variados, con distintos comportamientos y tipos de ritmos para purificarlos. La mecánica del ritmo, aunque al principio cuesta un poco hacerse, luego resulta muy satisfactoria. Además que conforme avanzas vas desbloqueando nuevos botones para los rezos, cosa que al final del juego nos complica bastante las cosas.
Por cierto, decir también que Penance dura relativamente poco, unas dos horas de experiencia si no nos atascamos en ningún punto. Una experienca breve pero muy satisfactoria y con un precio bastante ajustado.

Conclusión
Penance mezcla el terror narrativo con mecánicas de pulsación rítmica de botones en una propuesta 2D minimalista tan original como breve. Quizás se te haga un poco complicado hacerte a los controles pero, una vez lo consigues, es una verdadera gozada. Un título muy interesante, con una historia muy cuidada y un apartado visual sencillo pero con mucha personalidad. Dado su ajustado precio, merece la pena darle una oportunidad.
Autor
Clase dual (Programador/Filólogo), antes era solodev y ahora estoy en proyecto de divulgador e investigador académico en game studies, próximamente multiclase. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas. Creo contenido, juego, leo manga y escribo, a veces varias de estas cosas a la vez.

