Pese a no ser un título perfectamente redondo, Castlevania: Lords of Shadow consigue remontar en calidad y demostrar que la serie no está acabada. Una larga duración, rejugabilidad y ambientación pueden conseguir que más de un jugador apueste por este título, aparte de por haber sido creado íntegramente en España, apoyar al producto patrio o ser una producción del excéntrico Hideo Kojima.
Sin embargo, como todo juego, tiene fallos. Los titanes pueden pecar de ser muy difíciles y tediosos, además de tener una cámara que en algunos momentos no favorece el desarrollo del juego. Estos detalles consiguen que el juego no sea sobresaliente, pero sí uno recomendable a los seguidores del clan Belmont o Kratos.




