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Europa apuesta por los videojuegos como motor de innovación

18 septiembre, 2018 4 mins de lectura

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Europa apuesta por los videojuegos como motor de innovación

El Parlamento Europeo acogió hace unos días unas jornadas dedicadas a los videojuegos. El objetivo de las mismas era poner en valor las aportaciones de este sector más allá del mundo del entretenimiento. Durante dos días hubo charlas de varios expertos de la industria y se mostraron varios ejemplos de videojuegos que están liderando el desarrollo de tecnologías como la utilizada en la Inteligencia Artificial, la Realidad Virtual o la Realidad Mixta. A estas jornadas, bautizadas como Innovation in Video Games: Benefits for Society – A Force for Good, asistieron más de 150 representantes distintas instituciones y del gobierno europeos, y también de varios parlamentos nacionales.

Esta cita fue organizada por la Federación de Software Interactivo de Europa (ISFE), de la que forma parte la AEVI (Asociación Española de Videojuegos), y coordinada por los eurodiputados Eva Maydell, Christian Ehler y Eva Kaili. La idea era acercar las bondades del sector del videojuego a las instituciones que representan a los ciudadanos europeos, con la esperanza de que haya más apoyo de las mismas hacia una industria que sigue siendo emergente.

Para lograr “convencer” a los asistentes, se puso el acento en las aportaciones que la industria del videojuego hace más allá del mundo del entretenimiento, poniendo especial énfasis en los videojuegos como herramienta de innovación.

Que todavía en pleno siglo XXI se tenga que explicar que los videojuegos, o los juegos en general, sirven para innovar a nivel tecnológico e incluso humano, resulta un tanto chocante e incluso un poco desalentador. Más que nada porque es un hecho que lleva siglos produciéndose. En su libro Wonderland: How Play Made the Modern World (“Wonderland: Cómo jugar construyó el mundo moderno”), Steven Johnson hace un repaso histórico de las múltiples ocasiones en las que los juegos han servido para descubrir cosas y hacer avanzar a la sociedad… ¡desde el siglo IX! El inventor de la ruleta típica de casino, que luego desarrollaría la Teoría de Probabilidades o la calculadora, fue el matemático Blaise Pascal; años más tarde, otro matemático, Edward Thorp, utilizó el juego de blackjack para desarrollar una teoría que acabó aplicando al mercado de valores; y John Nash, en quien está inspirada la película Una mente maravillosa, directamente dedicó gran parte de su trabajo como matemático a la Teoría de los Juegos, que utiliza ejemplos con dados o con juegos de estrategia y que se sigue aplicando en Economía. Hay muchísimos ejemplos de cómo los juegos han servido al desarrollo humano; el deseo de diversión o de probar cosas distintas han resultado en grandes descubrimientos o en la base para ellos.

Por eso resulta curioso que todavía sea necesario recordar que los videojuegos pueden ser mucho más que mero entretenimiento, un prejuicio que seguramente ha hecho que no se haya desarrollado más todo el potencial que tiene este sector.

Además de entender los videojuegos como una manera de innovar, en las jornadas desarrolladas en el Parlamento Europeo también se habló de este sector como parte de nuestro patrimonio cultural, y de cómo pueden enseñar habilidades sociales gracias a que plantean a los jugadores la necesidad de desarrollar estrategias, resolver problemas o ponerse en el papel de los demás. Pudo verse cómo el uso de los videojuegos en áreas como sanidad, educación, ciencia o tecnología es posible, y se presentaron ejemplos con juegos como NintendoLabo, ACO: Discovery Tour y 11/11 Memories Retold, o a través de la realidad virtual de PSVR y la realidad mixta de Microsoft HoloLens.

Sector de los videojuegos en España

Es la gran pregunta del millón, la que se hacen muchos de los amantes de los videojuegos desde hace unos años: ¿realmente se puede vivir de los videojuegos en España?

Uno de los asistentes a esos días de “Innovación en el videojuego” fue el Ministro de Cultura español José Guirao, quien incluso intervino para mostrar públicamente el compromiso del gobierno con el sector de los videojuegos, cuanto menos un gesto de que se está tomando en serio a esta industria.

Está claro que queda mucho camino por recorrer, pero ahora mismo los números nos hacen ser optimistas. Según los datos que AEVI ofreció en esas jornadas europeas para impulsar el sector, España lidera a nivel europeo en cuanto al índice de crecimiento en la industria. En 2017, se facturaron más de 1.359 millones de euros, un 17% más que el año anterior. Son datos que la asociación ya había avanzado a finales del mes pasado, con motivo de la celebración del Día Mundial del Videojuego, y que concluían que por cada euro que se invierte en la industria de los videojuegos, se generan 3€, y por cada empleo que se crea en el sector, surgen 2’6 en otros sectores.

Con todo, el optimismo ha de ser moderado. Pese a que en España hay cerca de 16 millones de personas que juegan habitualmente a los videojuegos, y entre unos 2’6 y 2’9 millones que siguen los eSports, la mayor parte de lo que se factura proviene del mercado internacional.

En el Gamelab Barcelona 2018 del mes pasado,  la DEV (Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos y Software de Entretenimiento) avanzó algunos de los datos que formarán parte del Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2018. Según esos datos, el 67% de los ingresos de las empresas españolas de videojuegos son exportaciones. De las 455 compañías del sector activas en 2018, 5 más que en 2017, el 91% tiene una facturación inferior a los 2 millones de euros y casi un 80% cuenta con menos de 10 empleados.

España se sitúa en el octavo puesto del Top 10 de países más potentes en el mundo del videojuego, lo cual está muy bien, pero necesita mejorar. To be continued.

Imágenes de ISFE Brussels                                                               

Autor

Mi historia no merece ser contada. Gamer y amante de los gatos, principalmente.