Análisis

MechaNika, una aventura de contrastes y de sociopatía

20 julio, 2015 4 mins de lectura

MechaNika, una aventura de contrastes y de sociopatía

Acoso, sexo, prostitución, adicciones, drogas, zoofilia, asesinatos, ritos satánicos; no parecen elementos que formen parte del mundo de una niña normal de 7 años. Pero Nika no se define precisamente por ser una niña ordinaria. Interesada desde pequeña por trastear con herramientas, cacharros y modificarlos para crear nuevos inventos, se aburre soberanamente en el colegio y en casa nadie le presta atención. Harta de todo decide poner en práctica un plan para eliminar del mundo todo aquello que no le interesa. Para ello tendrá que construir su arma secreta: MechaNika.

MechaNika, el primer trabajo del estudio barcelonés Mango Protocol, es un juego de discordancias, de ponernos en la piel de una niña, en un ambiente estéticamente muy infantil (el arte, los diseños, la música, hasta la tipografía de los subtítulos es marcadamente infantil) y romperlo con una serie de situaciones que muchos juegos de estética adulta no se atreverían siquiera a rozar. Aunque todo ello lo hace con humor, Al más puro estilo SouthPark.

MechaNika

Jugablemente es una aventura gráfica point and click de toda la vida, de recoger objetos, de hablar con la gente, de resolver puzles, y de conseguir que la gente haga algo que nos permita conseguir más objetos para resolver más puzles. Nada nuevo en este apartado, pero tampoco es que en general las aventuras point and click destaquen por su innovación. Aquí importa más la historia, los personajes, las situaciones o los puzles.

Las situaciones están repletas de muchos estereotipos del género, aunque queda espacio para las sorpresas. Y para reirse. El humor forma parte, como de tantas otras aventuras, de la impronta de MechaNika. Algunos chistes están más inspirados que otros -algunos se salvan por los pelos-, pero en general mantendremos una sonrisa constante mientras jugamos, y verdaderamente hay diálogos y situaciones desternillantes. Hay una situación que envuelve a una cabra . . . y no diré más.

Las referencias son constantes. Al cine, a la música, a diversas culturas urbanas, y por supuesto a los videojuegos. Incluso hay una situación que atraviesa la cuarta pared y que me ha parecido muy original. No diré más para no romper la sorpresa. Los juegos de palabras con marcas y franquicias conocidas es constante, y a menudo estaremos parodiando a los propios videojuegos y a nosotros, los jugadores.

MechaNika

Nika es un gran personaje, una niña de 7 años cuya mente es impensable y cómicamente adulta. Ninguna de las situaciones a las que se enfrenta -muy extremas algunas- parece sorprenderle o importarle lo más mínimo; ella sólo quiere seguir adelante con su plan, aprovechándose a menudo de las torturadas mentes de los adultos, de sus vicios o de sus puntos flacos. Esto, lejos de hacer perder creatividad, redunda en un personaje con el que empatizaremos en poco tiempo. Al fin y al cabo, todos tenemos un poco de sociópatas.

Los puzles por su parte, nada absurdos -al menos dentro del irreverente mundo de MechaNika- se me han antojado bastante sencillos. Quizás la culpa sea de haber jugado ya a estas alturas a tantas aventuras gráficas, pero en la mayoría de ocasiones mi mente ya adelantaba la solución a cada una de las situaciones. Salvo un par de atascos puntuales, mi avance en el juego ha sido incesante. Ayuda el hecho de que todos los objetos tienen alguna utilidad, y que practicamente todos los personajes con los que podemos interactuar nos ayudan en algo. Y si nos atascamos, siempre podemos usar el arma secreta de Nika: una petaca que siempre lleva en su mochila cargada de una mezcla de coñac y cacao y con la que, tras un buen trago, podrá ver las cosas “más claras”. Como decía, nada para todos los públicos.

MechaNika

Algo menos de 3 horas me ha llevado completar la aventura de Nika, pero lo hice de una sentada, lo cual no puede decir nada malo de un juego. Es corto porque es la primera de una serie de aventuras denominadas Psychotic Adventures, y porque sus creadores, Javier Gálvez y Mariona Valls, con muy buen criterio, han decidido crear un videojuego que entre dentro de sus posibilidades en cuanto a recursos y cuyo desarrollo no se eternice. También porque inicialmente ha sido desarrollado para móviles, y quizás para esta plataforma sea una duración más que digna.

Mango ProtocolMechaNika es un juego con personalidad propia -algo que no se puede decir de muchos juegos- gracias sobre todo a ese brutal contraste entre un aspecto marcadamente infantil y una serie de situaciones y diálogos propios de la más loca historia de humor negro y absurdo para adultos.  También lo es por su curiosa y memorable protagonista, una niña tan poco pueril como su juego. Con unos puzles sencillos en general, una historia bastante original y unas situaciones que, aunque no siempre igual de inspiradas, mantienen un nivel muy aceptable durante todo el transcurso del juego, se completa una aventura gráfica muy recomendable para todo tipo de jugador, no sólo -o no precisamente- para el aficionado a este género. Los chicos de Mango Protocol han creado una pequeña aventura de la que pueden estar orgullosos.

Autor

Director en

Creador y Director de DeVuego. Padre. Informático. Ex-Vocalista de Death Metal. Pierdo el poco tiempo libre que tengo haciendo webs de videojuegos como esta.