Me gustan mucho las experiencias transmedia, sobre todo cuando hay una lógica y un valor detrás. Uno asiste muchas veces a cómics de escasa relevancia y otros acompañamientos para juegos AAA que no aportan nada y que usan ese término, pero yo pienso más en universos que se desbordan y han de contenerse en diversos espacios, que supuran de una obra a otra y siguen creciendo. Es lo que pasa con Atlas Negro: Infernum, que comienza en la literatura y se expande hacia la radio hasta ahora dar el salto al videojuego. El universo creado por Álvaro Aparicio ha proseguido en su borboteo hacia otros lugares y ahora ha llegado al digital.
Un pequeño análisis de por qué el teléfono móvil sigue siendo despreciado como plataforma de juego a pesar de que cuenta con títulos nativos de una calidad mayúscula.
Una reflexión a partir del análisis del pasado y el presente de los videojuegos sobre la forma en la que se han acercado a las distintas facetas del tiempo, sea físico o existencial, y sobre el futuro de dicho acercamiento.
Un estado de la cuestión sobre la disonancia ludonarrativa y su debilidad epistemológica. Cómo siendo algo totalmente coherente con la narrativa videolúdica, se convirtió en una manía de la que ya casi nadie se acuerda.