Smoots Crazy Wave – Carreras acuáticas en ubicaciones paradisiacas
Tras ofrecernos a finales del pasado 2024 un Smoots Summer Games II centrado en competir en diferentes deportes olímpicos tanto en solitario como en cooperativo, el estudio barcelonés Kaneda Games vuelve a la carga una vez más con un nuevo videojuego protagonizado por sus Smoots. Una saga de personajes caricaturizados que ya han realizado bastantes cosas hasta el momento: han jugado al tenis en Smoots World Cup Tennis, tienen su propio pinball con Smoots Pinball, también han jugado al golf en Smoots Golf… Y ahora se embarcan por primera vez en frenéticas carreras acuáticas con motos de agua en este nuevo Smoots Crazy Wave que se publicó a finales del pasado mes de agosto en PC y consolas. Aprovechando que ya le quedaba poco al verano, me puse el chaleco salvavidas, arranqué mi moto de agua y me dispuse a participar en todas las carreras de un juego que consigue ser medianamente divertido, pero que peca de ser demasiado simplón.
Aunque esta es la primera vez que la saga Smoots se mete de lleno en el género de las carreras, debo decir que Kaneda Games ha hecho bien en alejarse de la vertiente más común para ofrecer un juego de carreras arcade protagonizado por motos de agua que, en mi opinión, tiene una jugabilidad que funciona de manera correcta a los mandos. Posiblemente esto también sea culpa de que esta vez los Smoots tienen algo más de importancia que en el resto de juegos de la saga, ya que cada uno de los 14 pilotos disponibles en Smoots Crazy Wave ofrece unas características diferentes (velocidad, aceleración, peso…) que se podrán aprovechar en cada una de las carreras del juego. Estas pruebas se desarrollarán en unos cuantos circuitos de ambientación variada donde los obstáculos y otros elementos ambientales (balas de cañón que caen del cielo, trozos de hielo que bloquean el camino, pinchos que surgen del suelo…) te pondrán las cosas un poco difíciles en tu camino hacia el primer puesto. Hablando de dificultad, Smoots Crazy Wave ofrece tres niveles divididos en Medio, Difícil y Experto que, en caso de que quieras competir contra la CPU en dificultades más altas, te puedo asegurar que descubrirás una experiencia algo más atractiva que incluso también beneficia a los propios Smoots. Pues te animará a probar diferentes pilotos según sus aptitudes (de hecho, el peso suele ser una de las características más importantes).
Si algo no se le puede negar a Smoots Crazy Wave es que cuenta con cinco modos de juego con propuestas bastante diferentes entre sí. Lo ideal para un juego de carreras. Pero si te soy sincero, hay decisiones en algunos de ellos que no logro entender. Parte de la culpa la tiene el modo Campeonato, en el cual disputarás unas 5-7 carreras mediante una jugabilidad basada en Mario Kart. Es decir, podrás fastidiar a tus rivales haciendo uso de los diferentes power-ups que recogerás mediante las burbujas con signo «?» colocadas a lo largo de los trazados. El estudio barcelonés ha conseguido plasmar correctamente este tipo de carreras, ofreciendo poderes tanto ofensivos como defensivos además de poder usarlos como escudo en caso de estar a punto de recibir ataques rivales como pueden ser las ansiosas pirañas. Pero también te digo que hay objetos que sigo sin entender para qué sirven (como un cubo lleno de globitos de agua, por poner un ejemplo). Como bien indican las avionetas que surcan los cielos durante las carreras, este modo posiblemente funcione mejor jugando contra amigos y familiares. ¿Pero cuál es mi verdadero problema aquí? Que estas carreras con power-ups solo están disponibles en el modo Campeonato. Aunque los modos Slalom o Time Trial tienen sus propias estructuras, creo que ese tipo de jugabilidad también se podría haber aprovechado en el modo Battle Royale (que básicamente son carreras clásicas de eliminación contra otros rivales) para así darle algo más de protagonismo al uso de power-ups, en mi opinión.

En cuanto al resto de modos de juego, Time Trial son pruebas contrarreloj donde tu objetivo será pasar por los diferentes puntos de control del circuito a lo largo de 3 vueltas, todo ello antes de que el tiempo se agote. Y luego está Slalom, mi modo de juego favorito en este Smoots Crazy Wave, sin ninguna duda. En este tipo de carreras deberás pasar por el lado correcto (izquierda o derecha) de unas boyas que estarán colocadas a lo largo del trazado y que te otorgarán más velocidad en caso de que consigas enlazar todas de forma correcta. Si no lo haces, cada fallo irá restando una cantidad de vidas hasta quedar totalmente eliminado de la competición. Debes saber que, en cada dificultad, ambos modos de juego suelen cambiar la estructura o la ubicación de estos checkpoints; y jugar a Slalom en dificultad Experto con las boyas ubicadas en sitios complejos termina ofreciendo unas partidas bastante divertidas, sinceramente. Por último, también tendrás a tu disposición un modo Práctica para aprender a dominar correctamente cada uno de los circuitos del juego.
Al fin y al cabo, te aseguro que esa variedad entre los modos de juego es un elemento bastante destacable dentro de un Smoots Crazy Wave que, lamentablemente, cuenta con más problemillas a sus espaldas. Más allá de los 14 pilotos diferentes para elegir, el contenido del juego me ha parecido tan pobre que al final se convierte en un título de carreras en el que ya has visto todo en 2-3 horas de juego. Por supuesto, la rejugabilidad está ahí, pero acaba siendo muy repetitiva contando con solo siete circuitos diferentes (cinco principales más otros dos que se desbloquean más adelante) para los modos que incluye el juego. De hecho, aunque estos trazados ofrecen una buena variedad de paisajes y escenarios, pecan de tener unos recorridos algo extraños. Algunos incluso se atreven con la posibilidad de usar atajos, pero en uno de ellos (en el que destaca un barco que está siendo atacado por un pulpo gigante) ni siquiera queda claro por dónde tengo que coger dicha vía rápida para dar caza a mis rivales. Smoots Crazy Wave cuenta con más contenido desbloqueable, pero simplemente son extras como modelados 3D, tarjetas ilustradas o incluso nueva música. No se sabe muy bien cómo se pueden conseguir (salvo que le eches un vistazo a los logros de Steam, por ejemplo) y tampoco aportan nada especial al juego. Al final todo el empaque de este título de carreras arcade resulta demasiado simplón, sumado a que la estética de los propios Smoots, aunque sean personajes con diseños graciosos para todos los públicos, no logran transmitir esa diversión que se espera al usarlos. Aún así, repito que en este Smoots Crazy Wave tendrás un incentivo para descubrir cada uno de ellos a la hora de jugar gracias a sus características.
Conclusión
Smoots Crazy Wave introduce por primera vez a los Smoots en el género de conducción con un juego de carreras arcade donde pilotarás motos de agua, pudiendo elegir entre 14 pilotos con características diferentes. El juego destaca por la variedad de sus cinco modos de juego y por contar con una jugabilidad que logra ser medianamente divertida. Sin embargo, no termina de aprovechar todo ese potencial debido a su escaso contenido y por ese envoltorio tan simple que rodea al juego. Aún así, si te gustan los juegos de carreras que se alejan de la propuesta habitual, te animo a echarle un vistazo a este Smoots Crazy Wave.
Autor
Jugando a videojuegos desde que Spyro The Dragon y una PS One llegaron a mi vida. Colaboro en DeVuego desde enero de 2025 y también comparto más cosillas sobre videojuegos en mi proyecto personal "Tukunime".


