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One in One Million: Confesiones y muerte con solo un botón

¿Te has planteado alguna vez la de cosas que se pueden hacer tan solo pulsando un botón? Subir en un ascensor cientos de pisos, arrancar un coche, encender la luz, poner la TV, echar una partida al mítico Alto’s Adventure… o jugar una visual novel, en la que lo único que tenemos que hacer es pulsar una tecla o hacer clic con el ratón para que avance la historia. Algo sencillo y que pone en marcha mecanismos tan dispares que van desde hacer más cómoda nuestra vida a darnos horas de entretenimiento.

Hablando de cosas entretenidas, el pasado 11 de marzo se lanzaba en Steam el título One in One Million, la ópera prima del estudio Anxiety Comet, una novela visual realizada por un pequeño equipo de tres personas que le ha puesto mucho trabajo e ilusión al desarrollo. Si quieres descubrir esta propuesta tan interesante, te invito a que me acompañes a golpes de un solo botón y sigas bajando hasta el final. Trataré de que este texto sea un poco como One in One Million, breve, intenso y lleno de humor.

Un thriller donde nada es lo que parece.

Un misterio siempre arranca con una pregunta para un enigma que no podemos comprender o explicar, en este caso One in One Million nos propone una pequeña sala gris en la que hay atrapados cuatro amigos que acaban de despertarse sin saber lo que está sucediendo. Establecida la incógnita para la narrativa de este thriller, los cuatro protagonistas se enfrentan a una situación muy peculiar ya que en la habitación tan solo hay una televisión de la marca PamiVision, una pantalla que les muestra el mensaje « 1 de 1.048.576Bote: 1€ » y un llamativo botón rojo.

Las preguntas asaltan al jugador durante los primeros minutos, y aunque la aparición de un mapache arrojará algo de luz a la trama, el elevado número de nuevas interrogantes que surgen a cada escena consiguen tenerte enganchado a la narrativa como en un buen libro de esos que devoras hasta altas horas de la noche.

La personalidad de los cuatro personajes, los secretos revelados, los diálogos inteligentes llenos de un humor sutil y la forma de tratar temas delicados como el bullying, las mentiras, las infidelidades o el acoso, denotan la buena mano y experiencia del escritor detrás de One in One Million, el madrileño Chris Herraiz, un autor que lleva a sus espaldas más de 60 libros de videojuegos entre novelas y guías argumentales.

One in One Million

Como en un buen libro.

Un paralelismo que podemos encontrar entre la historia y la jugabilidad de One in One Million reside en el hecho de pulsar un botón. Durante la historia los protagonistas tendrán que ir pulsando el botón rojo para ir descubriendo la verdad de todo (es una pena que no pueda darte más información sin entrar en spoilers) y como buena visual novel la interacción del jugador se limitará a hacer clic con el ratón o a pulsar la barra espaciadora mientras disfruta de la lectura.

Reconozco que me hubiera gustado encontrar alguna mecánica que le aportase variabilidad al título, por ejemplo poder tomar alguna decisión crucial en momentos determinados, o algún punto en que se pudiese explorar el escenario, pero de igual manera también te digo que simplemente por la profundidad de la trama y la intriga que te genera, es un viaje que merece la pena, aunque quizás no sea para todos los públicos, sino te gusta leer, lo siento, One in One Million no es para ti.

Cuando el arte está en las letras.

Entre las diversas formas de expresar la creatividad humana se ha tendido a clasificar en siete las artes básicas: pintura, escultura, arquitectura, música, danza, literatura y cine. Yo siempre reclamaré que los videojuegos sean el octavo arte. Pero mientras lo reconocen oficialmente, os quiero hablar del apartado artístico en One in One Million.

El apartado sonoro y el gráfico cumplen, pero como buena novela visual centrada en la historia, su fuerte es la literatura. El arte de las letras, la capacidad de transportarnos a mundos lejanos, de vivir aventuras increíbles, tan solo utilizando letras encadenadas, casi parece algo mágico, y en este caso lo cumple a la perfección. El juego consigue que empatices con los personajes, pese a sus secretos, que te interesen sus historias, sus vidas, logra que te creas casi que estás dentro de la pequeña habitación gris, y lo consigue usando simple texto. Arte.

En cuanto al estilo gráfico One in One Million apuesta por una estética anime con personalidad y que se ve bonito, pero por cosas del guion el número de personajes, escenarios, objetos… es muy limitado, lo que provoca que te deje con la sensación de que está un poco vacío. Alguna pequeña escena mejor animada, un flashback a un recuerdo de alguna escena del pasado… pequeños añadidos que hubieran podido mejorar el resultado final del juego en este apartado.

Conclusión

Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Anxiety Comet

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Autor

Pasión por los videojuegos en Retro & Pixel Press y DeVuego
Podcaster en NESbuscando en la Basura, A Link To The Podcast y El Indiario
En mis ratos libres comando la Normandía.

Jon Fernández

Pasión por los videojuegos en Retro & Pixel Press y DeVuego Podcaster en NESbuscando en la Basura, A Link To The Podcast y El Indiario En mis ratos libres comando la Normandía.

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