Análisis

Void Mine: Una aventura narrativa en el espacio

¿Alguna vez habéis oído hablar sobre Faetón?

La hipótesis sostiene que hace muchísimo tiempo existió un planeta entre las órbitas de Marte y Júpiter, Faetón. Por alguna razón fue destruido, rompiéndose en pedazos que formaron el cinturón de asteroides entre esos dos planetas que actualmente conocemos. Si he decidido empezar este análisis con una mini-clase de astronomía, ha sido por varias razones: primero, y más importante, porque nunca sabes qué pueden preguntarte en una partida de Trivial. Segundo, porque me sirve para contextualizar un poco el juego del que os voy a hablar. Y tercero, porque no se me ocurría nada mejor.

Void Mine es una aventura narrativa creada por Eteru Studio, una desarrolladora de Gran Canaria que, tras publicar Hostil en 2017, vuelve con esta nueva propuesta. En Void Mine encarnamos a Jon Gauss, un investigador que visita la estación espacial minera Ironclaw, situada en uno de los muchos asteroides del cinturón del que antes os he hablado. Los trabajadores de este lugar no responden a las comunicaciones que llegan de la Tierra desde hace un tiempo, y será nuestro cometido descubrir qué está pasando.

En cierto modo, Void Mine está bastante relacionado con Hostil (Si os interesa saber más sobre este juego, echadle un vistazo al análisis que publicamos en su día). Ambos comparten la ambientación en el espacio, la sensación de soledad, la importancia de la narrativa… Pero si bien el otro era una aventura gráfica, este es un juego de scroll lateral con toques de misterio y suspense. Además, creo que la experiencia ganada con su ópera prima ha permitido que este nuevo videojuego termine siendo un producto más redondo. Dicho todo esto, podemos empezar a adentrarnos en Void Mine:

Los niveles o fases por los que iremos pasando son una especie de laberintos dentro de Ironclaw en los que deberemos encontrar información para revelar los misterios de la estación. Al principio, los niveles tienen un diseño lineal con algunos desvíos cortos. A medida que avancemos, sin embargo, se irán complicando cada vez más hasta acabar formando unos laberintos que, sin ser especialmente grandes, sí pueden llegar a tenernos dando vueltas un rato hasta aclararnos. En ese sentido la curva de dificultad está bien trazada. El avance por la estación se irá complicando progresivamente (pero tampoco demasiado) sin encontrar ningún pico repentino que nos impida avanzar.


De vez en cuando encontraremos salas más diferenciables, pero la mayoría serán pasillos.

Pero para desgracia del pobre Jon, esos pasillos no están vacíos. En ellos encontraremos múltiples peligros, como tubos que expulsan hollín, zonas radioactivas, dinamita, y otras amenazas incluso peores. Por suerte, la mayoría de estos obstáculos no acaban con nosotros al instante, pero sí nos podrán causar diferentes daños. Estos daños supondrán desventajas en nuestro avance (como el fallo de la linterna que acorta el campo de visión o fallos en los propulsores que dificultan el desplazamiento) o serán algún tipo de cuenta atrás que nos mate cuando llegue a 0. Por tanto, tendremos que encargarnos de curarnos y reparar el traje.

Por otra parte, el desplazamiento sin gravedad es bastante satisfactorio. Como no existe una gravedad que nos atraiga hacia el suelo iremos flotando todo el rato, así que no tendremos que saltar. Simplemente hay que moverse hacia arriba, abajo, izquierda y derecha para avanzar por los pasillos y para esquivar o evitar los peligros u obstáculos que podamos encontrar. Por lo general es bastante sólido y no he tenido ningún problema durante el juego.

Todo esto está muy bien, pero seguro que a estas alturas os estáis preguntando qué pasa con ese misterio y suspense que he mencionado antes. Pues lo cierto es que aunque Void Mine no sea un juego que nos vaya a impedir dormir por la noche, sí causa cierta intranquilidad durante la partida. Después de superar un par de fases más introductorias, llegaremos a la verdadera esencia del juego. A partir de ese punto estaremos en tensión casi todo el rato, e incluso pasaremos miedo en algunas situaciones. En pocas palabras, el juego da mal rollete. Esto es por el diseño del juego, centrado en la indefensión (no podremos utilizar ningún tipo de arma) y la constante sensación de que no estamos solos, que algo nos persigue todo el rato. No es un juego de jumpscares, sino que se basa en una atmósfera opresiva y un buen trabajo de ambientación e inmersión, logrado principalmente por un gran apartado sonoro.

Mención especial al buen trabajo de iluminación con la linterna de la cabeza del protagonista. Muy logrado y bastante vistoso.

Finalmente, puesto que los creadores definen Void Mine como una aventura narrativa y que la historia es muy importante, es necesario dedicar unas líneas a comentarla. Sin embargo, esto mismo sumado a que el juego es bastante cortito (unas 4 o 5 horas si vamos a encontrarlo todo) hace que no pueda hablar mucho, porque irme demasiado de la lengua arruinaría gran parte de la experiencia. Es por eso que me limitaré a hacer un par de comentarios que creo que no pueden quedarse en el tintero.

El primero es que la historia me ha gustado. Encaja muy bien con la duración del juego, de manera que ni añaden contenido innecesario para alargar las horas del juego perjudicando a la trama ni quedan cosas sin explicar por falta de tiempo. Vamos obteniendo información poco a poco hasta formarnos un mapa mental de lo sucedido.

La otra observación no es tan positiva. Se trata de que, a pesar de que el protagonista tiene también una historia, muy fácilmente puede pasar desapercibida. Esto es porque los hechos del interior de la estación resultan más interesantes y terminan llevándose todo el protagonismo. Tampoco ayuda a la relevancia de la historia de Jon Gauss que toda la introducción se encuentre explicada únicamente en la descripción del juego en Steam (en forma de Carta de misión y Carta personal). Son unas pocas líneas y creo que es importante para ver la historia con más profundidad, y por eso me falla tanto que no se encuentre dentro del mismo juego (o, al menos, en un lugar que yo no he sabido encontrar después de un rato buscando).

El trailer es exquisito.

CONCLUSIÓN

Void Mine no es un juego para todo el mundo, pero es una experiencia muy interesante y que sin duda consigue lo que se propone. A diferencia de su predecesor, Hostil, este no se hace corto y tiene más tiempo para afianzar mejor tanto su trama como sus mecánicas, lo que da como resultado final un juego bastante sólido. Los que busquen un juego largo, desafiante y rejugable no lo van a encontrar aquí, porque tanto las fases como toda la información son relativamente fáciles de encontrar. Pero sí es una buena opción para alguien a quien le interese echar un par de tardes entretenidas con ciencia ficción, misterio y mal rollete.

Autor

Redactor | Webs

Ambientólogo y camarero. Amante de lo japonés, los dinosaurios y la sanfaina con atún. Escribo y juego tumbado, normalmente desde Barcelona.

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