Nom Nom: Cozy Forest Café es un videojuego desarrollado por la solodev Anaïs Salla Anaya. En este videojuego encarnamos a un barista que abre su propia cafetería en un refugio apartado del mundo. En esta cafetería serviremos bebidas a diferentes clientes, siguiendo las peticiones que nos plantean.
Un juego cozy en toda regla
Todos entendemos el concepto de ‘cozy’ como un juego con un espacio jugable acogedor y una jugabilidad poco desafiante. En el caso de Nom Nom, cumple con todos los rasgos, incluso diría que demasiado.
El concepto de cafetería y crear tus propios cafés, pastelitos y dulces hace que la experiencia sea agradable y disfrutable. Y ya ni digamos cuando tenemos la posibilidad de decorar los pedidos y el establecimiento. Entonces, si conceptualmente tiene cosas potentes, ¿por qué no me ha terminado de calar la experiencia?:
El principal problema de este juego es la reiteración jugable, donde las acciones a lo largo de los días de juego son la misma, una y otra vez. Existe una gran variedad de dulces y bebidas a servir, pero todas ellas se realizan de la misma forma: un juego de ritmo. Hay formas y formas de enfocar un gameplay rítmico que se sienta satisfactorio, pero en el caso de Nom Nom, no es así. Los minijuegos de cocinar son demasiado simples.

Desde pequeña, he jugado bastante a simuladores de cocina al estilo Cooking Mama, es por eso por lo que desde un principio este juego me había captado. Enfrentarme a un Cooking Mama con una premisa como Nom Nom, se sentía como una delicia. Eso de poder revivir un juego que marcó mi infancia con una temática de animalitos, lo consideraba como el escenario perfecto para mis tardes de juegos.
Lo malo de tener expectativas, es que si no se cumplen, la experiencia puede llegar a romperse. La forma de cocinar, tan simple y tan poco elaborada ha hecho que no todo lo llegue a ver tan bien como me pudiese gustar. Y no está mal la simpleza rítmica en eso de realizar algunas recetas, el problema es que sea durante todo el juego, para todas las recetas. No se siente variedad rítmica o de dificultad, donde tenemos una cantidad abundante de recetas por hacer y todas se sienten iguales. Lo único interesante de ese proceso es la customización de las bebidas y dulces, pudiendo poner diferentes tipos de colores y decoraciones.
¿No te gustaría atender a animales adorables?
Con esta premisa jugable de realizar recetas, nos encontramos en una cafetería rodeadas de bosques de bambú. A ella llegan diferentes animales a echar la tarde y tomar su merienda.
Es así, como con una narrativa bastante sencilla y que no aporta conflicto, convivimos día tras día con estas criaturas. Más allá de que el estilo del juego busca ser más chill y rutinario, siento que le falta que el juego se mueva por objetivos. Además de esa sensación constante de que falta sentido narrativo. La mayoría de este estilo de juegos, tienen progresión y ocurren eventos narrativos que te hacen empatizar con el personaje jugable o los clientes. En el caso de Nom Nom, no es así. Los diálogos con los asistentes son insustanciales, sin consecuencias y se sienten repetitivos. Lo mismo ocurre con el paso de los días, estos simplemente pasan de largo, sin que ocurra nada interesante ni que llame la atención. Se siente que no existe progresión más allá de desbloquear nuevos animales. Es fundamental para el disfrute de una experiencia de un juego ‘cozy’ el que haya una historia que contar y un deseo para continuar con el personaje en su aventura.

Los personajes artísticamente son entrañables y adorables, pero toda esa magia se rompe al no saber nada interesante de ellos, son prototipos o clichés con patas. La construcción de esos animales es muy plana, siendo un copia y pega de personalidad con leves cambios a la hora de hablar. Ninguno tiene incertidumbres, solo son una ‘pull de diálogos’ más, donde no hay continuidad ni una historia con la que implicarte.
¿Qué destaco del proyecto?
Como reflexión general, Nom Nom no es mal juego. He seguido a la desarrolladora y todos sus pasos del desarrollo desde que anunció que iba a realizar un juego de este estilo. Sé que el proceso creativo que ha vivido no ha sido sencillo, es por eso que quiero reconocer su esfuerzo a pesar de que mi experiencia podría haber sido más satisfactoria.
Espero que la autora no se rinda con el desarrollo y siga trabajando en realizar juegos que le apasionan, mejorando y siguiendo adelante dentro de este maravilloso mundo que es el desarrollo indie de juegos ‘cozy’.
Autor
Game Designer que se toma la vida como un juego. Guionista galardonada con un Óscar por la película que se ha montado en su cabeza. Fanática de los videojuegos desde que tengo uso de memoria.

