Premios DeVuego 2025

¿Qué son los Premios DeVuego?

Concebidos desde el principio como una votación popular y abierta, los premios surgieron en diciembre de 2014 como una herramienta más dentro del proyecto para, por un lado reconocer la labor de las empresas y personas desarrolladoras de videojuegos en España que, en muchos casos, no tenían la posibilidad de optar a ningún otro reconocimiento; y por otro, para seguir desarrollando ese enfoque en la difusión del videojuego español. Al fin y al cabo, que un videojuego reciba un premio siempre es un motivo para que su creador adorne su comunicación y al mismo tiempo le sirva como excusa para incidir en su marketing, al tiempo que, para el proyecto, la propia organización de los premios y la comunicación de sus premiados servía como foco de atención de otros medios e iniciativas parejas a la hora de servir como ese escaparate del videojuego español que siempre hemos pretendido ser.

Siempre manteniendo ese carácter abierto y de participación popular, los Premios DeVuego han ido creciendo y evolucionando. Inicialmente las categorías eran aquellas específicamente relacionadas con los videojuegos y sus responsables, pero con el tiempo se han ido incorporando otras que pretendían reconocer también la labor de todos aquellos protagonistas del videojuego en España en su conjunto: medios, comunicadores, libros, escritores, eventos, etc., siempre en consonancia con su incorporación a la base de datos a través de las distintas secciones específicas que se han ido sumando: CÓDICE, para libros sobre videojuegos; PR_ES, para prensa de videojuegos; DEVENTOS, para eventos de videojuegos y otras que a fecha de hoy han desaparecido ya como ES_PORT para todo lo relacionado con el mundo de los eSports o deportes electrónicos.

Ha sido precisamente la incorporación de estas categorías satélites, por así decirlo, a lo que es el propio videojuego en sí lo que ha impulsado sustancialmente el alcance y repercusión de estos reconocimientos. Si los creadores de videojuegos españoles, mayormente independientes y con proyectos que no podían competir en comunicación con los grandes, generalmente no podían optar a reconocimientos de ningún tipo, menos todavía muchas de esos creadores y creadoras de contenidos e iniciativas relacionadas con el videojuego, y que claramente necesitaban de esa anteriormente mencionada palmada en la espalda, por pequeña que fuese, para ver recompensado ese esfuerzo, mayoritariamente desinteresado, por aportar su grano de arena al sector del videojuego nacional.

El ciclo de repercusión <> difusión <> prestigio de los premios ha permitido que sea de las pocas iniciativas que ha llevado al proyecto DeVuego fuera de los medios especializados en videojuegos. Medios generalistas de todo tipo y ámbito, emisoras de radio autonómicas y nacionales y también algunas televisiones han dirigido su mirada hacia este proyecto gracias a los Premios DeVuego. Es especialmente significativa la atención prestada por los medios autonómicos y locales, alertados al conocer que alguno de sus coterráneos había sido premiado o, cuanto menos, seleccionado como candidato. Esto denota esa necesidad de seguir dando a conocer a las personas responsables de cada videojuego así como de cualquier otra iniciativa relacionada, dado que es una labor cultural que merece ser reconocida de igual modo que el resto de medios. También ayuda a llevar el videojuego a lugares donde no es un invitado habitual, y con un enfoque generalmente más humano y profesional del que suele recibir, más habitualmente enfocado en el negocio y las cifras económicas o el del mero producto de entretenimiento, por no hablar de cuando este medio es el antagonista de la sociedad.

Este resultado inusitado de difusión y promoción del proyecto DeVuego a través de los premios, que por supuesto es agradecida y necesaria en última instancia para conseguir alcanzar el objetivo de difundir el videojuego español, tiene otra consecuencia muy beneficiosa para el otro gran foco de la plataforma, que es la de catalogación y preservación.

Se han encontrado en estos premios una fuente especialmente llamativa para que toda la gente implicada de una u otra manera en el sector pase a la acción a la hora de colaborar, por su propio y genuino interés, en el envío o la facilitación de todo tipo de datos que ayuden al proyecto a catalogar la mayor cantidad posible del legado del videojuego. Son muchas las personas que con el fin de poder optar a estos premios, cuyos formularios de votación se nutren directamente de la información almacenada en nuestra base de datos, es especial o únicamente en este período de celebración de los premios cuando deciden proactivamente facilitarnos datos actualizados.

En definitiva, los Premios DeVuego han resultado ser, sin esperarlo, una herramienta muy poderosa a la hora de cumplir con los principales objetivos del proyecto, que son la difusión del videojuego español y su catalogación.

 

 


Extracto modificado del artículo "El camino hacia la catalogación de los videojuegos y sus creadores con el fin de la conservación de su legado: el caso DeVuego" publicado por Yova Turnes en el Anuario AC/E 2025.