En conclusión, tengo que deciros que Temtem: Swarm me ha dejado una sensación bastante curiosa, esa de ver como un universo que ya conocido, se ha terminado colocando jugablemente en un extremo opuesto conceptual. Hay que reconocer que es divertido, intenso y muy sólido en cooperativo, siendo un juego que sabe recompensar tanto la coordinación como el aprendizaje constante. Eso sí, es cierto que se sufre cuando el caos se vuelve excesivo, sí, pero ese caos también forma parte de su personalidad, y con el tiempo aprendemos a sobrevivir dentro de él.
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