Dos personas. Ese es el número de gente necesaria para hacer un juego que casi me hace mojar la silla donde me sentaba. Inesperado del todo, yo entraba como un elefante en una cacharrería pensando que la llevaban clara para asustarme. Menuda cagada, caí en su trampa y al final volvía a cada cabaña como un crío asustado que pone a su oso de peluche por delante para que le proteja.
Puede que el juego parezca corto, porque lo es (¿20 minutos, 30?), pero también es muy improbable que puedas ver todas las variantes y partes de la historia en tu primera partida. Cuando consigues superar 8 revisiones la partida acaba y te muestra una secuencia conclusiva de la historia, para después volver al principio informándote de cuántas escenas NO has visto todavía. Así que tenemos un juego de terror fantabuloso con rejugabilidad y por 3 euros. Si a quienes os guste el género no lo compráis es porque no os atrevéis a jugarlo, y esto es así.
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