Llevo años escribiendo de manera tímida, un libro sobre el origen del cómic. Meto información en mis apuntes de manera esporádica, sin ningún orden ni tampoco una frecuencia fija. Recojo información que voy leyendo en internet, la que voy adquiriendo con cada cómic y manga que leo, y la intento plasmar en mi libro que yo mismo llamo “Frankenstein” por cómo está, lleno de recortes, post it, tachones y apuntes a mano, ya que lo imprimí en una primera instancia para ver cómo iba quedando. Si me preguntasen qué quiero reflejar en el libro, es una idea tan clara y directa como Adrián Suárez lo hace en sus libros y, también, en su podcast. Empecé a escuchar los diferentes programas de Nuevebits “A juego lento” mientras corría. Adrián Suárez refleja, en su trabajo fuera de su profesión (que no dudo que ahí también) seriedad, cariño y se aleja de todo eso que odio en muchos lugares donde se habla de videojuegos. Chistes a mi parecer malo, gritos, sonidos violentos, y sobresaltar cualquier acontecimiento. Me da paz lo que transmite Adrián Suárez y, sobre todo, el cómo lo transmite.