Pese a la escasa duración, Etherborn nos enamora con su apartado audiovisual y muestra una nueva cara a los puzles en tres dimensiones con la mecánica de la gravedad, que aporta un soplo de aire fresco al género.
Reventure consigue combinar una pizca de nostalgia con un chorro de humor y un toquecito de originalidad para crear uno de los títulos más indispensables de este 2019.
Furwind intenta crear una sensación de juego lo más parecida posible a los plataformas clásicos, pero sus evidentes fallos al añadir nuevas mecánicas entorpecen la experiencia global del título.