FICHA DE CRÍTICA
Metroid Dread es una auténtica obra maestra. Es uno de esos juegos que una vez te pones a jugar no quieres parar y se te pasan las horas en un suspiro. Por mucho que los jefes finales acaben siendo odiosos por su endiablada dificultad, te siguen dejando ganas de enfrentarte a ellos una y otra vez y de seguir sacando partido de las habilidades que vas obteniendo para no dejar ningún lugar sin explorar.
Leer artículo completo 


