El mundo de los juegos de lucha es, por decirlo de alguna forma, complejo. Es un nicho exigente, que requiere de una precisión milimétrica, un buen rooster de luchadores y un equilibrio entre accesibilidad y profundidad. Aunque no siempre tiene por qué ser así. ¿Sabéis de esos juegos que, nada más verlos, tienes la certeza de estar ante algo potente? De esos que desprenden personalidad y que, por el motivo que sea, llaman tu atención. Eso me ha pasado con Two Strikes, la nueva propuesta de Retro Reactor y secuela de One Strike. Un título que se sale de la norma y que no os va a dejar indiferentes.

Los Campeones de la Muerte
La historia dice así: estamos en Japón, en el año 1568, tras años de guerra el dios de la Muerte, el Shinigami, ve como personas de todo tipo no tienen más remedio que empuñar las armas y defenderse. Las masacres son constantes y siente que su obra se está realizando satisfactoriamente. No obstante, el Shinigami observa que hay un grupo muy selecto de guerreros con habilidades excepcionales y que tal es su sed de venganza que ni el hecho de estar muertos puede contenerlos. Por eso organiza un Torneo para decidir cual de estos luchadores será el elegido para resucitar y convertirse finalmente en el Campeón del Dios de la muerte.
¿Y eso como se traduce en un juego? Two Strikes basa su gameplay en combates a muerte donde debemos derrotar al adversario usando nuestras armas pero, a diferencia de otros títulos como Soul Calibur, en Two Strikes nos lo jugamos todo a uno (o dos) golpes. No hay más, como dice el juego en todo momento: golpear o morir. Tendremos botón de ataque débil, ataque fuerte, bloqueo/parry y amagar/finta. Evidentemente la mecánica de «piedra, papel, tijera» está ahí: el golpe fuerte vence al débil, el débil se puede bloquear, el bloqueo no funciona con el fuerte, y así. En cuanto un ataque conecta, la ronda termina.

Sencillo y directo, mejor con amigos
Puede parecer muy simple, y de hecho lo es, pero es precisamente ahí donde radica su encanto. Two Strikes requiere de mucha concentración para afrontar los duelos. Como nos lo jugamos todo a una sola carta, la tensión que tendremos a los mandos es enorme, ya que como realicemos un movimiento en falso o no sepamos «leer» correctamente a nuestro contrincante, se acabó. No os voy a mentir, es divertido a rabiar, y gratificante como él solo. De hecho me he encontrado en muchas situaciones donde, estando solo en casa y en duelos contra la CPU, he dado brincos en el asiento gritando de alegría. Es tal el subidón que te da al conseguir conectar los golpes durante esta «danza mortal» que no puedo hacer otra cosa que aplaudir el trabajazo de los desarrolladores.
Seguro que mientras lees estas líneas habrás pensado «con amigos debe de ser la leche», justo eso pensaba yo cuando lo probé en solitario. Efectivamente, si jugarlo solo es una gozada, con amigos la diversión se multiplica. Imaginaos quedar con los colegas y echaros unas rondas. Créeme cuando te digo que hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con un juego de lucha en una quedada, y eso que echarse unas rondas con los amigos es un clásico de estos títulos. Cosa que por desgracia parece que las compañías no lo tiene en muy alta estima últimamente.

Múltiples modos y un invitado especial
La sencillez de la propuesta se ve ampliamente compensada con una cantidad abrumadora de modos de juego. Tendremos desde el modo historia, donde cada personaje tiene su campaña propia (cinemáticas incluidas) a modos supervivencia, entrenamiento, arcade, modos a una sola ronda… y en la parte multijugador igual, con modos tanto en local como online. Además, podremos desbloquear arte, música y cinemáticas para la galería conforme vamos completando modos. Una cantidad de añadidos que alarga la vida de un título que, en lugar de quedarse ahí y ya, exprime al máximo las posibilidades del género. De nuevo, otro aplauso para sus desarrolladores.
Como fan del anime tampoco puedo ocultar que otra de las cosas que me llamó la atención de Two Strikes es que ha sido lanzado en Crunchyroll Game Vault, la plataforma de videojuegos para suscriptores premium. Además de añadir a Baki Hanma, de Baki: The Grappler, como invitado especial (con su arena de combates clandestinos) mediante un DLC. Un verdadero lujo y un orgullo contar con semejante IP en un título de esta índole. Además que Baki se controla de maravilla y encaja en Two Strikes como anillo al dedo.

Conclusión
Two Strikes te capta por su personalidad y te atrapa por lo divertido, original y rejugable de su propuesta. Los duelos a uno o dos impactos son increíblemente tensos y satisfactorios, un intenso ejercicio mental acompañado de una cantidad generosa de personajes y modos de juego, rematado con un arte dibujado y animado a mano que harán las delicias de los fans tanto de los juegos de lucha como del anime. Además está Baki, ¿qué más se puede pedir?
Autor
Clase dual (Programador/Filólogo), antes era solodev y ahora estoy en proyecto de divulgador e investigador académico en game studies, próximamente multiclase. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas. Creo contenido, juego, leo manga y escribo, a veces varias de estas cosas a la vez.

