¿Pueden un puñado de píxeles tener la «trifuerza» necesaria para marcar a toda una generación de niños y adolescentes de por vida? Muchos jugadores crecimos en la época de los 8 y los 16 bits, una era marcada por la guerra de consolas de Nintendo y SEGA, unos años en donde los juegos dieron el salto de los salones recreativos a dispositivos domésticos. Los 80 y 90 del pasado siglo supusieron el nacimiento de los videojuegos, el germen de muchas mecánicas y conceptos que todavía hoy, 40 años después, siguen vigentes.
Muchos fueron los hitos alcanzados en esta época de pioneros, muchos los personajes icónicos forjados y muchas las IPs y sagas que sirvieron de base o inspiración para lo que vemos en la actualidad. Mario, Sonic, Zelda, Monkey Island… son nombres que no se olvidan, son iconos explotados hasta la saciedad (no sé cuantas entregas puede haber del fontanero), y son sobre todo los primeros píxeles que fascinaron a las personas que hoy en día se dedican al desarrollo de videojuegos.
«Elementallis es una aventura en 2D con vista cenital que imita el estilo y la sensación de los clásicos juegos de Zelda en 2D.«
Hablar de los títulos que lo iniciaron todo siempre saca mi lado más nostálgico y poético, solo tengo que cerrar los ojos para transportarme a mi habitación de niño y verme sujetando el mando de la Super Nintendo mientras hago frente a una de las grandes aventuras de mi infancia en The Legend of Zelda: A Link To The Past. Había jugado antes a los dos de NES, pero el cartucho de 16 bits que todavía conservo, se convirtió en unos segundos en mi juego favorito del catálogo y de los que había jugado hasta la fecha. Un susurro te despierta en mitad de la noche, una tormenta arrecia mientras sales a los campos de Hyrule, y lo que sucedió después todavía me parece magia.

Quiero pensar que muchos niños de los que descubrieron esta magia en una consola de 8 o 16 bits todavía siguen guardando un recuerdo imborrable en su mente de lo que sintieron. Así me imagino a Iván Ruiz, la persona detrás de la idea de Elementallis, con una Game Boy en sus manos disfrutando de la obra maestra The Legend of Zelda: Link’s Awakening. No sé si esto llegó a suceder en algún momento, pero como historia de fantasía me sirve de maravilla para arrancar con este texto.
Tras más de siete años de desarrollo, una campaña de kickstarter exitosa y mucho, mucho trabajo, el tándem formado por el estudio barcelonés AnKae Games y la editora Top Hat Studios publicó el pasado 28 de abril Elementallis. Una aventura que llega a todas las plataformas actuales: PC, PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series S|X y Nintendo Switch.
Una narrativa épica – El viaje del héroe inesperado por salvar el mundo
«Los elementos forman nuestro mundo.
Todo lo que ves, todo lo que hay, contiene a los elementos en su interior.
El fuego que crepita, el agua fresca del río, la hierba que pisas…
Esas son las formas más puras de los elementos.
Los elementales, criaturas que pueden adquirir el poder de los elementos.
Pero también pueden transmitir ese poder…»
El mundo está en peligro, ahora es un lugar donde el caos campa a sus anchas y donde el poder de los elementos, que otorgaba bendiciones a los pueblos, se ha perdido. La paz y el bienestar son un vago recuerdo de tiempos pasados, y ahora, la lucha por sobrevivir es la única norma. Los responsables de la situación fueron tus padres, y tú eres un joven que carga con la culpa por lo que hicieron, una herencia maldita. Y aquí arranca la aventura, el viaje de un héroe inesperado, un chico cuyo sentimiento de deuda le hará embarcarse en una batalla vital por restaurar los elementos y devolver la paz a todos los reinos.
Nuestra travesía nos llevará a recorrer distintos pueblos con sus costumbres y su gente, mientras ayudamos, como buen héroe, a todo el que se cruza en nuestro camino. Elementallis es una aventura llena de terribles enemigos, secretos y giros de guion que provocan que la narrativa vaya de menos a más, ganando fuerza a medida que avanza hacia su desenlace.

El uso de la espada, los elementos…
Si tuviese que explicar qué tipo de juego es Elementallis a una persona que no hubiese jugado nunca a un Zelda en 2D, le diría: Elementallis es una aventura de acción con elementos de rol, exploración y puzles en un mundo aparentemente abierto, todo ello en vista cenital. Para profundizar un poco más en las mecánicas principales de esta aventura nos pondremos en el papel de un joven armado con una espada (o un palo en los primeros compases del título) y un escudo que deberá enfrentarse a los enemigos que salgan a su paso. Su misión principal es la de restablecer los elementos, ocho en total, y para ello deberá ir a cada uno de los templos (mazmorras) para obtener el poder elemental correspondiente y derrotar al jefe final del mismo.
En la parte de la acción Elementallis es bastante sencillo de aprender, un botón para dar espadazos, otro para usar el escudo, y un tercero para usar el arma secundaria o magia. Quizás este es el punto más emblemático del juego, y que más le dota de personalidad, el uso de los elementos como arma secundaria para combatir o resolver puzles. Por ejemplo el fuego nos permitirá lanzar bolas incandescentes que queman a nuestros enemigos u objetos del escenario, pero también nos sirve para iluminar antorchas y dar luz a estancias oscuras. Así, el uso del hielo, el viento, la tierra… y la combinación entre los elementos son la clave para derrotar jefes finales o superar rompecabezas.
Luchar contra los poderosos jefes finales de Elementallis ¡Es genial!
Me gustaría resaltar el combate contra los enemigos finales de cada mazmorra, que empiezan siendo sencillos pero a medida que avanza el juego se vuelven más desafiantes. Encontrar los puntos débiles, estudiar sus rutinas de movimientos y ataques para poder derrotarlos es muy gratificante y divertido. Son enfrentamientos originales y que se sienten únicos, quizás le falte un poco de personalidad a alguno de estos poderosos enemigos, pero reconozco que me han gustado mucho.

…y el ingenio en Elementallis.
Una de las mecánicas que mejor hablan de un juego de este tipo es el diseño de niveles/mazmorras, el mapa y los puzles que encontraremos en el mismo. En este aspecto es donde Elementallis se luce con creces, por un lado nos plantea un mapa enorme con cientos de secretos ocultos en recovecos y cuevas, lugares que encontrarán solo los exploradores más aguerridos y pacientes. Aquellos que miran cada hueco esperando encontrar un cuarto de corazón para aumentar nuestra vida o una moneda oculta. El dibujo del plano está hecho con un concienzudo trabajo, casi como el de un cartógrafo, algo que se aprecia en los obstáculos que podremos ir superando a medida que avancemos y desbloqueemos nuevos elementos, lo que amplía el mapa y nos permite acceder a nuevas zonas.
Los templos tienen por un lado un esquema conceptual que recuerda mucho a las mazmorras de Zelda, con muchas habitaciones interconectadas, cerraduras que deberemos abrir, un elemento por encontrar para poder llegar al jefe final de la misma, y derrotarlo. Cada templo cuenta con una ambientación propia basada en el elemento y que le sienta a las mil maravillas. Además, los rompecabezas a los que nos haremos frente para superar las estancias tienen un nivel de complejidad ascendente. Empiezan siendo tan sencillos como mover una estatua para pulsar un botón, o encender dos antorchas y terminan siendo solucionados combinando varios elementos y exigiendo más intelecto por parte del jugador. El verdadero desafío de Elementallis es tu propia mente.

Los pixelementales que crean el arte
El apartado artístico de Elementallis es un continuo homenaje a los 16 bits coloridos del cerebro de la bestia, desde su maravilloso y cuidado pixel art hasta las notas de sus melodías, todo se ve y suena como si fuese un cartucho de mi amada Super Nintendo. Algo que seguro agradecerán los más nostálgicos, pero que enamorará a cualquier jugador que le dé una oportunidad. El precioso mundo en el que se desarrolla la aventura es una mezcla de distintas ambientaciones: el bosque, la montaña, los volcanes, el desierto… que se ven repletos de belleza a golpe de píxel. Su inspiración está clara, pero hacerlo tan bien en el apartado gráfico y sonoro era realmente difícil.

Conclusión
Elementallis es algo más que una carta de amor a los Zelda de 2D, mucho más que un homenaje, es una aventura de acción, rol, exploración y puzles con personalidad propia. Un título con la fuerza de los elementos a su favor. Elementos que usa con el brillo de una llama de fuego y la templanza de un golpe de tierra para crear un mundo enorme y lleno de desafíos en forma de enemigos y rompecabezas. La espera ha merecido la pena. Imprescindible.
Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Top Hat Studios
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Autor
Pasión por los videojuegos en Retro & Pixel Press y DeVuego
Podcaster en NESbuscando en la Basura, A Link To The Podcast y El Indiario
En mis ratos libres comando la Normandía.


