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Crisol: Theater of Idols – ¡Alabado sea El Sol!

Por fin llegó por fin, ¡y vaya si lo hizo! Crisol: Theater of Idols ya está con nosotros desde hace una semana. El juego de Vermila Studio ya conquistó a mucha gente en sus primeros tráilers, y menudas las sorpresas que nos tenían preparados. Un título de acción y terror, con una fuerte ambientación basada en el folclore español y una mecánica de munición y recarga muy original son su carta de presentación. ¿Estamos ante uno de los títulos patrios del año? Rotundamente sí.

Bienvenido a Tormentosa

La cosa comienza así: Eres Gabriel Escudero, un campeón del dios El Sol, al que manda a la isla de Tormentosa para evitar que un culto religioso libere un antiguo mal que habita en una catedral de allí. Al poco de poner los pies en la isla nos vamos dando cuenta de que la cosa pinta muy mal. No hay personas, todo está prácticamente derrumbado o abandonado, y conforme nos vamos acercando a nuestro objetivo todo se va volviendo mucho más siniestro y retorcido… y no os quiero contar nada más de la trama (me lo agradeceréis).

Hablar de Crisol: Theater of Idols daría para un documental completo, porque el proyecto lleva casi 10 años dando vueltas (y muchos más en la cabeza de David Tornero, la mente creativa detrás del juego) buscando financiación, cambiando de publisher, peligrando su continuidad… pero también cosechando premios y muchas menciones. No os voy a dar la brasa porque Santi ya se encargó de documentarlo todo muy bien cuando pudimos echarle el guante a la demo anticipada hace unas semanas, solo deciros que el poder tener Crisol en nuestras manos es casi un milagro (nunca mejor dicho).

Bien, ¿qué puedes esperar de Crisol: Theater of Idols? Pues en pocas palabras, Crisol es un título de acción y terror en primera persona con fuerte inspiración en los Resident Evil modernos y Bioshock, que se desarrolla en una isla de una España ficticia (aquí llamada Hispania) y que se sustenta en tres pilares fundamentales: una ambientación e imaginario muy particulares, una mecánica de disparo innovadora y una apuesta por el lado más directo del género del FPS. Pero vayamos por partes, que cada una de ellas lo merece.

Felices Fiestas

La primera, y que más llama la atención, es la ambientación y el imaginario. Tormentosa es un pastiche de la cultura popular española (en especial la andaluza), una ucronía donde los dioses y la magia santa existen, los seres vivos terrestres son híbridos de peces y donde las tradiciones pupolares se mezclan con la tecnología y el fanatismo más extremo. Describir Tormentosa es complicado sin destripar nada, y créeme que uno de los puntos fuertes es descubrir por ti mismo todos y cada uno de los elementos típicos españoles a los que les han dado una vuelta y han incluido aquí. ¿Fiestas populares? ¿recetas y utensilios de cocina? ¿personas del día a día convertidos en elementos mecánicos de juego? ¿lugares tradicionales como un gran teatro o una barbería? Todo lo que imagines está incluido en Crisol de una forma u otra en forma.

Sinceramente, no puedo dejar de alabar lo suficiente a Vermila Studio por el tremendo trabajo que han hecho tomando toda nuestra iconografía como base y plantear un mundo tan extraño y familiar a la vez, y tan tremendamente coherente en lo visual y narrativo. No te extrañes si ves que has dedicado la última media hora de partida a, simplemente, mirar el entorno y leer los carteles. En este aspecto Crisol: Theater of Idols está cuidado no, lo siguiente.

Por supuesto el buque insignia en este aspecto es el uso del iconografía de la Semana Santa andaluza. A poco que veas un par de imágenes del juego ya sabes que las imágenes religiosas son tanto el leitmotiv como el enemigo principal en Crisol. Las figuras procesionales de madera han cobrado vida y circulan por toda Tormentosa asesinando a todo aquel que se les ponga por delante. Mención especial a Dolores, el enemigo principal del juego y verdadera protagonista de todo el material promocional de Crisol. Pero luego vuelvo a este tercio.

Morir es vivir

La otra carta de presentación de Crisol es su sistema de armas y munición. Gabriel cuenta con un arsenal modificado por la sangre santa de El Sol y que no consume munición real. Los proyectiles son generados por la propia sangre de Gabriel, y sí, al recargar munición lo hacemos con nuestra propia salud. Por lo tanto el componente estratégico y de tensión constante está claro: nuestra sangre es tanto nuestra vida como la munición de las armas. Gestionarlo todo eficientemente es clave para seguir adelante, y ya te digo yo que a veces la cosa no es tan fácil. Eso sí, tenemos a nuestra disposición multitud de elementos para recargar nuestras reservas de vida, desde animales a viales de sangre. Una mecánica muy interesante con varias capas adicionales que mejor os dejo que lo descubráis por vosotros mismos.

Pasando al tercer punto. Crisol recuerda a Bioshock, esto es innegable (y además admitido por Tornero) y a poco que avancemos en el juego lo vemos cada vez más claro. El juego se divide en varios tramos perfectamente diferenciados, pero no es hasta que superamos el prólogo que vemos esta inspiración con total claridad. Muchos distritos de Tormentosa se componen de calles llenas de edificios que podemos registrar a placer y recoger tanto dinero para gastar en mejoras como coleccionables que también nos aportan beneficios en habilidades pasivas y comercios. Es ver tanto la interfaz del juego, como el mapa y la disposición de los escenarios y es imposible no acordarse de Rapture, y no lo digo a las malas, al contrario. Crisol toma la base, sí, pero le da tanta personalidad en todos sus aspectos (punto 1 y 2) que lo disfrutas con esa sensación de estar ante algo reconocible pero que a la vez es lo suficientemente novedoso como para hacerte sentir que es algo nuevo. Sinceramente, ojalá ver más juegos que tomen la base del de Ken Levine.

¿En qué afecta todo esto? En que Crisol se siente como un juego de la generación PS3/360, dicho en el mejor de los sentidos. Aquí no tenemos artificios de niveles, insignias, secundarias de relleno, jumpscares baratos o momentos de sigilo donde si te descubren, mueres. No, aquí está nuestro arsenal, un intrincado mapa que recorrer, muchos puzles que resolver, mucho lore que leer/escuchar/observar y muchas vueltas que dar. Además, Dolores nos lo va a poner difícil, lo digo ya. La imagen basada en La Dolorosa actúa como jefe y acechador en algunas zonas (donde sí tendremos que escondernos pero nada extremo) y que actúa como jefe imbatible al que hay que evitar a toda costa. Los enfrentamientos con el resto de enemigos también tienen ese regustillo añejo de aquella generación. Al ser de madera, y como si en Dead Space estuviéramos, podremos desmembrarlos para impedirles avanzar o cambiar su comportamiento: si les vuelas la cabeza, empezarán a moverse de forma errática; si les arrancas alguna de sus extremidades dejarán de usar ciertas armas o avanzarán arastrándose. Una verdadera maravilla.

¿Es perfecto?

No, Crisol no es perfecto, pero como tampoco lo es Bioshock. El juego lleva una semana a la venta y tiene sus carencias y cosas que pulir, por supuesto. El rendimiento es mejorable y su compatibilidad con Steam Deck y ciertas resoluciones y configuraciones necesitan que se le dé una vuelta, aparte de varios bugs que los jugadores están detectando (eso sí, me consta que en Vermila Studio están recopilando todo y preparando una buena actualización).

Lo único que puedo decir por mi parte es que me uno a la petición de muchos jugadores de que haya exploración libre de los distritos una vez completados (sobretodo antes del punto de no retorno dado por el argumento). Siendo un juego que apuesta por los mapas intrincados, plagado de detalles y rincones con secretos y lore que descubrir… quiero volver, quiero contemplarlo todo tranquilamente, limpiar zonas y deleitarme con un trabajo tan sobresaliente en lo visual y mecánico.

Conclusión

Crisol: Theater of Idols toma nuestro imaginario popular, lo retuerce para crear un rico universo con entidad propia, y nos lo brinda en bandeja de la mejor forma posible. Con claras y acertadas inspiraciones en títulos como Bioshock, el trabajo de Vermila Studio es tan sobresaliente y tiene tanta personalidad que no se puede hacer otra cosa que aplaudirles y desear que su secuela no tarde otra década en hacerse. No me cabe la menor duda de que Crisol va a ser un título atemporal, uno de esos que siempre van a aparecer en las listas de «mejores juegos españoles». Uno de los grandes juegos de este año.

Autor

Clase dual (Programador/Filólogo), antes era solodev y ahora estoy en proyecto de divulgador e investigador académico en game studies, próximamente multiclase. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas. Creo contenido, juego, leo manga y escribo, a veces varias de estas cosas a la vez.

Juan Carlos García Romero

Clase dual (Programador/Filólogo), antes era solodev y ahora estoy en proyecto de divulgador e investigador académico en game studies, próximamente multiclase. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas. Creo contenido, juego, leo manga y escribo, a veces varias de estas cosas a la vez.

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