Farlands es un simulador de vida y granjas notable que sabe ganarse su hueco en el catálogo de PC gracias a un apartado artístico precioso, una banda sonora encantadora y el tremendo acierto de estructurar su progresión en torno a un viaje interplanetario que funciona como un museo coleccionista gigante.
Manairons es una pequeña joya nacional que destaca por su identidad, su coherencia y su cariño por el folclore. Puede quedarse corto en profundidad jugable, pero compensa con una experiencia cálida, honesta y sorprendentemente sólida.