Sushi Cat Tower Defense es un juego de estrategia al estilo tower defense de OverPowered Team. En este juego, deberemos colocar una serie de torretas, basadas en diferentes tipos de gatos, para que defienda al rey de los gatos. Oleada tras oleada, vendrán piezas de sushi y otros alimentos para intentar acabar con nuestro líder.
La sociedad gatuna se ve amenazada por un Brócoli mágico que quiere dominar su reino. Los soldados gatos deberán establecer líneas de defensa para proteger al rey de los gatos de las oleadas de sushi.
Un loop de juego demasiado adictivo.
La jugabilidad general es simple y repetitiva. Pero está tan bien construida, que es inevitable que sea tremendamente adictivo de jugar. Las partidas son simples: empiezas con un dinero base y vas comprando y colocando en el terreno diferentes torretas. Cada vez que derrotas a una pieza de sushi, obtienes monedas con las que comprar nuevas torretas. Cada oleada finalizada, expande el mapa, haciendo que podamos usar las bonificaciones del entorno para subir y modificar las estadísticas de nuestros gatos torretas.

Uno de los puntos fuertes y más satisfactorios de Sushi Cat son los bonificadores, que pueden alterar el daño, la cadencia, el porcentaje de crítico… Vamos, todas las estadísticas de las torretas. Estos bonificadores te obligan a ser estratégico, colocando las torretas y los muros en posiciones concretas dentro del mapa para que la jugabilidad brille en todo su esplendor. Es tan gustoso jugar una y otra vez, viendo cómo el mapa se genera aleatoriamente e intentando averiguar las mejores composiciones y localizaciones para las diferentes edificaciones.
Además del mapa del juego, cada torreta nos hace vivir una nueva experiencia jugable. Gracias a nuestros soldados gatunos, la jugabilidad dentro del mapa se puede construir de diferente forma según las características de cada torreta:
- Torreta básica: Tiene un daño básico y detecta al enemigo para atacar.
- Gatolleta: Mucha cadencia de disparo, generando el efecto de una metralleta.
- Lanzallamas de wasabi: Aplica el estado de quemado en los enemigos a los que dispara.
- Criofelinadora: Ralentiza el movimiento del enemigo.
- Miaurtero: Lanza cohetes a los enemigos en un área amplia.
- Rifle de palillos: Área de ataque muy amplia. Tiene una buena cadencia.
- Trabugatete de soja: Coloca trampas de veneno en el camino.
- Lanzamochis: Sus ataques ralentizan al enemigo.
- Lanzajengibre: Le aplica el estado de vulnerable al enemigo.
- Cañón de saque: Disparo constante y efectivo en línea recta.
- Chispitas: Ataque con efecto dominó.
- Dispensador de soja: Aplica veneno en la zona colindante a la torreta.
- Animadora: Aumenta las estadísticas de las torretas que la rodean.

Y no solo Sushi Cat tiene un largo listado de torretas a desbloquear, sino que también cuenta con un mapa de habilidades con el que se puede ir desbloqueando diferentes estadísticas base con las que ir facilitando la jugabilidad completa.
Las diferentes fases de ese mapa de habilidades se van desbloqueando cada vez que derrotamos a un boss. Estos aparecen tras 15 oleadas aproximadamente, siendo un total de 3 bosses. Estos, se irán desbloqueando hasta que se llega al boss final, el brócoli presentado en la cinemática del juego.
Para hacer el flujo de juego más sencillo, durante las partidas los enemigos pueden dropear una serie de monedas, que sirven para usarlas en una máquina gachapón que da beneficios dentro del juego. Estos beneficios pueden ser curas, piezas de sushi, mejoras en las estadísticas o estados negativos para los enemigos.
Mediante todas estas características, se acaba planteando un juego con muchas cosas divertidas que hacer, pero también con un pequeño problema: Una vez hemos empezado a desbloquear demasiadas características positivas para la partida, la curva de dificultad se hace más sencilla y la jugabilidad se siente un tanto repetitiva, sobre todo cuando se habilita el modo infinito. Pero nada que no pueda solucionar un “perder voluntariamente” para volver a reiniciar y explorar las nuevas oportunidades que brinda el juego.

La estética que entra tanto por los ojos
¿Conocéis la expresión “Comer con los ojos”? Pues eso es lo que me pasa con los enemigos de este juego, sin duda su arte sabe captar su ‘apetecibilidad’. A pesar de que los diseños son muy cartoonizados y la comida tiene ojos humanizándolos, no podemos negar que el arte sabe dar un toque muy sabroso a cómo luce realmente.
Y si los enemigos nos parecen apetecibles… Ocurre lo mismo pero con la adorabilidad de nuestras torretas. El diseño de nuestros aliados es la mar de adorable, teniendo diseños de diferentes gatitos con maullidos acorde a sus ataques.
Sin lugar a dudas, el arte cohesiona con toda la experiencia general de una forma muy buena, consiguiendo una solidez visual junto a una experiencia jugable muy destacable.

Es el juego perfecto para echar el rato.
A rasgos generales Sushi Cat proporciona una experiencia muy satisfactoria, donde la sencillez de su jugabilidad hace que toda la exponencialidad se disfrute al máximo. El juego invita a una rejugabilidad constante, con la que queremos desbloquear todos los beneficios que el juego nos plantea. Es un juego ideal para desconectar y evadirse de cada situación diaria.
Autor
Game Designer que se toma la vida como un juego. Guionista galardonada con un Óscar por la película que se ha montado en su cabeza. Fanática de los videojuegos desde que tengo uso de memoria.

