El Coco: un roguelike con mitología made in Spain
Si Dios regenta el cielo y el diablo el infierno, ¿quién controla el limbo?
Pues según Recotechnology, no es otro que El Coco, esa criatura con la que no hace tanto se amenazaba a los niñ@s rebeldes. En la última propuesta del estudio nos adjudican el papel de Ky, un alma que sin recuerdos, llega a Lo Incierto, «un lugar perdido entre los pliegues del sueño».
Allí lo recibe su primer guía: el mismísimo Coco, un personaje esbelto con cabeza de calabaza que nos irá ayudando a rebajar la dificultad inicial del juego con mejoras de todo tipo. Sin embargo, nuestro guía tiene un lado bien oscuro, pues se convertirá en el jefe final que guarda la única vía de escape de «Lo Incierto».
El planteamiento es sencillo: Ky tendrá que descender a lo más profundo del agujero y enfrentarse a sus pesadillas hasta dar con la salida de este bucle sin fin. Esta es la historia que introduce la mecánica roguelike, en la que cada intento de escapar sirve de aprendizaje y nos hace más fuertes para la próxima intentona.

Un elenco de personajes ilustres del folklore español
Lo que más llama la atención de este título es sin duda la inclusión de personajes populares de la cultura española: 3 Meigas guardan los diferentes niveles del agujero, el Ratoncito Pérez nos cambiará dientes por mejoras y curaciones, La Xana nos hará recuperar la salud con su agua curativa y el duende Martinico nos vende las «baratijas» que nos ayudan a vencer a nuestras pesadillas.
El aspecto gráfico del juego es un cuidado 3D con tintes de ilustración infantil y proporciones kawaii. Y aunque la temática de los escenarios en los que transcurre la acción puedan resultar algo aleatorios, su creación procedural garantiza suficiente variedad
Las mecánicas no reinventan la rueda, pero consiguen un buen equilibrio
En “Lo Incierto” existen 3 monedas: los dientes, las velas y las semillas. Los dientes, como no podía ser de otra manera, nos sirven para comprar en la tienda de Pérez. Las velas permiten acceder a cada nivel y las semillas se las cambiamos al Coco por mejoras permanentes. Cuando nos adentramos en el agujero, se nos ofrece elegir entre 3 retos, cada cual con una dificultad y una recompensa acorde a la misma: dientes y una mejora para nuestra run. Y como en todo roguelike, ésta durará hasta que perdamos nuestro último corazón. Las mejoras nos darán poderes especiales, o ventajas de daño o de salud, algunas tan ventajosas como corazones extra o aumentos de daño.
Además, en cada nivel, existe la posibilidad de encontrarnos con un personaje misterioso que pueda ofrecernos baratijas o curaciones, pero ojo, visitarlos costará una vela.
Por último, la versión malvada del Coco nos ofrecerá tratos para añadir más complejidad a las opciones de las que ya disponemos, e inclusive se adentrará en los niveles para hacer más arduo nuestro escape.

Conclusión
Por su temática y mecánicas, «El Coco» es un juego ideal para introducir al género roguelike a un público infantil-juvenil. El aspecto visual y sonoro es lo más sobresaliente de esta obra, cortita pero bien hecha.

