Artículos Destacado Opinión

Aterrizando Blasphemous: un emotivo y magnífico documental

10 abril, 2021 4 mins de lectura

Aterrizando Blasphemous: un emotivo y magnífico documental

Blasphemous ha sido, es y será por siempre recordado

A nadie pilla ya de sorpresa que el juego de The Game Kitchen llegase tan alto. Una campaña de Kickstarter exitosa, una firma con un publisher de esos que mueven cielo y tierra por sus “colegas” y un producto final que ha gustado a todo el mundo. Blasphemous es uno de esos proyectos que ha creado marca, que ha asociado gran parte de nuestra cultura a su mundo de videojuego y que ha asumido unos riesgos enormes para mantenerse firme en su idea. Pero, ¿realmente todo fue tan bonito?. ¿Tuvieron nuestros queridos sevillanos siempre unas alfombras de flores bajo sus pies?. Ni mucho menos.

De primeras, que podamos disfrutar de parte de ese viaje gracias al lanzamiento de “Aterrizando Blasphemous” es toda una suerte. Es raro que se invierta tanto tiempo en un documental sobre un videojuego en concreto y siempre es un placer poder sentarse tranquilo y “sentirse parte del equipo“. Este documental muestra, aunque de manera resumida pues el desarrollo fue mucho más largo, gran parte de ese viaje lleno de presiones, sueños, esperanzas y golpes muy duros contra grandes muros y esto es algo que me ha encantado.

Raúl Vivar. Grandísimo profesional y mejor persona.

Poder conocer al equipo de The Game Kitchen que consiguió crear uno de los mejores juegos que ha salido de nuestro país y ver todo lo que consiguieron gracias a un trabajo duro es algo maravilloso. El documental comienza desde el principio de Blasphemous y ahonda en la relación personal del equipo, en cada una de las partes que han colocado una pieza fundamental dentro del desarrollo de juego. Entra en esos sentimientos y los expone tal cual porque, amigos míos, aunque sean creadores de videojuegos, productores, directores, animadores, son personas y os aseguro que, tras ver este gran documento audiovisual, os va a quedar un poso muy distinto dentro del cuerpo.

Cuando explican que es lo que buscaban en la campaña de financiación es algo que no se me borra de la cabeza. Ellos tenían una idea por supuesto pero eran realistas ya que, todo lo que querían hacer costaría mucho dinero. Esto les llevo a pensar en una campaña de Kickstarter mucho más pequeña para un Blasphemous más limitado, más corto y más comedido. El problema (y una de las alegrías más grandes también) llegó cuando la campaña comenzó a ser un éxito. El juego recorría el mundo y seguía consiguiendo mecenas allá por donde pasaba, consiguiendo así una gran suma de dinero que les daría, por fin, la oportunidad de poner sobre la mesa todas esas grandes ideas que tenían en sus cabezas y de llevar a cabo el juego que realmente estaban buscando. “Un Blasphemous así de grande” como dice Mauricio.

Ver momentos del desarrollo es sencillamente maravilloso.

No quiero extenderme en exceso pues, si cuento de todo lo que habla el documental de Blasphemous, os vais a comer demasiados “spoilers” y tampoco es justo pues, sinceramente, esto hay que verlo para vivirlo y creerlo. Me gustaría decir que, gran parte del material que sale en el, son grabaciones del propio Enrique Colinet quien tenía este pequeño sueño oculto tras otros tantos. Documentar el proceso era parte de su propio proceso interior y, tras mucho tiempo de trabajo y dedicación, entre todos han conseguido llevarlo también a cabo. Un estudio que se ha dado demasiadas veces contra una cruda realidad y que ha tenido que verse forzado a tomar decisiones muy duras, por fin tiene su documental para, al menos, contar una pequeña parte de toda esta gran experiencia llamada Blasphemous.

Enrique Colinet

Ahora vamos a por los grandes profesionales que se han colocado tras las cámaras y dirección de “Aterrizando Blasphemous” porque si, el bueno de Enrique tenía mucho material grabado, pero esto había que ponerlo en orden. Toda esa información había que editarla y, como me gusta decir a mi, “meterla en vereda“. Rodri Vazcano ha puesto el broche de oro como director del documental que, con la ayuda del magnifico Nacho Requena, han conseguido una edición con una calidad enorme. Las entrevistas y charlas con los miembros del equipo después de haber pasado por todo el desarrollo se mezclan con las grabaciones del proceso hechas por el equipo y hacen que sea un documental de esos que te mantienen pegado a la pantalla. No quieres perderte ningún detalle y, es más, te apetece repetir porque es un trabajo y una historia fascinante la que se cuenta tras sus fotogramas.

Un tráiler vale más que mil palabras

Como conclusión quiero decir que, por 2,99 € (precio sin oferta 4,99€ que también pagaría gustosamente) que vale “Aterrizando Blasphemous” merece la pena seguir apoyando al estudio y al proyecto. Una dirección maravillosa con una calidad excelente y, por si fuera poco, también viene con subtítulos en español, inglés e italiano por si queréis regalarlo a algún buen amigo/a que no sean de nuestro país aunque también están por venir más idiomas (es lo bueno del formato, permite “mejoras” de este tipo). El documental tiene un peso de 2 Gb en total y son 70 minutos de pura pasión por los videojuegos que nadie debería perderse. No dejéis escapar esta oportunidad porque merece la pena meterse de lleno en el viaje de Blasphemous.

Enlaces de interés:

¿Te ha gustado? Apóyanos en Patreon para seguir creciendo y obtén acceso a contenidos exclusivos

Autor

Hermano menor. Padre orgulloso de que su pequeña adore también los videojuegos tanto como yo. Cuando me dejan y la vida me lo permite escribo sobre videojuegos en DeVuego y Comunidad Xbox.