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Super Toy Cars 2: Diversión en miniatura.

27 abril, 2020 3 mins de lectura

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Super Toy Cars 2: Diversión en miniatura.

Jugar a Super Toy Cars 2 (Eclipse Games, 2019) es volver al género de conducción en su versión más nostálgica. Hace unos años, este formato solía recoger este tipo de títulos que buscaban carreras “en miniatura” llenas de adrenalina y choques espectaculares.

Desde este estudio zaragozano, han recogido la esencia de dicho espíritu y lo han mejorado. En este juego encontraremos diversos modos: Modo Carrera (con 12 Copas), Modo Carrera Normal y Modo Online. En mi caso he podido probarlo por Steam (en su versión de PC), pero se puede jugar en Xbox One.

El primero de ellos es donde más se amplía el juego, dado que cada una de esas doce copas tiene a su vez varios modos de juego. Es decir, en una de las copas nos podremos encontrar con diversos tipos de carrera: en la primera podemos ver una carrera normal (donde tendremos que pelear por la primera posición al mismo tiempo que podemos usar habilidades -o power ups- al estilo Mario Kart para acelerar o poner obstáculos a nuestros rivales), en la segunda carrera podremos ver un modo contrarreloj, en la tercera un modo destrucción (donde tendremos que destruir unos coches ‘de prueba’ y cuántos más destruyamos, más puntos ganamos) y por último, el modo carrera mortal donde podremos ser destruidos por cualquiera de nuestros rivales.

Todos estos tipos de carreras se amenizan con una banda sonora que nos trae lo mejor del estilo pop-rock de los 2000’s, además de situarnos en escenarios donde elementos comunes como las fiestas americanas (con esos típicos vasos rojos) o los casinos harán las delicias de cada una de nuestras carreras.

No obstante, aunque el apartado musical y de escenarios son dos de sus notas sobresalientes, sí que falla en la sensación física de la conducción. Se nota cierta lentitud en algunas carreras y la destrucción de los coches (como ocurre en otro de sus modos -el de derby de conducción- parecen ser demasiado azarosas y llegan a frustrar al jugador).

Otro apartado a mejorar sería algunos diseños de los mapas que, a veces, por intentar rizar demasiado el rizo (como algunas curvas en espiral) pueden ser difíciles de mantener el coche en la carretera y se que deslice por fuera del mapa. Sin embargo, esto se puede solucionar fácilmente debido a que tenemos el botón “Y” para poder resucitar el coche en cualquier momento que lo necesitemos.

Por otro lado, el Modo Online no pude disfrutarlo debido a que los lobbies estaban vacíos en ese momento, aunque creo que ganaría mucho el poder competir con tus amigos o con aquel que quiera echarse unas carreras por Internet. La conducción de Super Toy Cars 2 debe mucho al mundo en “miniatura” que tan famoso se hizo en juegos de aquella época como Counter Strike (recuerda mucho al conocido mundo de la cocina donde los cuchillos podrían ser tu peor enemigo).

En este juego, además, dichos obstáculos no suelen interrumpir el fluir de la carrera lo que es de agradecer. Otros, como el mundo infantil, sí que puede tener ciertos elementos que puedan “destruir” nuestro coche pero eso ayuda a que el juego gane en emoción.

En cuanto a la selección de vehículos, podremos encontrarnos diferentes categorías: tenemos la de coches locos, muscle cars, gran turismo, superdeportivos y monoplazas. Todas ellas beben de la estética de los años sesenta sin olvidar la pasión por la Fórmula 1 de aquellas décadas, siendo muy destacable la categoría de monoplazas.

Para ganar cada una de las categorías de estos coches, será necesario, primero, competir en dichas copas. Algunas de ellas tendrán unos requisitos determinados (como pedir una cierta cantidad de puntos que también se conseguirán a base de hacer carreras o pueden exigir que tengamos habilitadas alguna categoría de coches en especial).

Todo ello hace que el juego tenga unos loops bastante bien diseñados: para poder conseguir nuevas copas, tendremos que conducir hasta alcanzar los requisitos que se nos pida y así tener habilitadas nuevos modos de conducción en dichas copas.

Es un juego interesante que tiene su mayor atractivo en el uso de estos coches de miniatura y cómo los “gigantes” elementos que nos acompañan en cada una de las carreras, hacen que el jugador sienta la misma emoción que cuando jugábamos con coches de miniatura en las alfombras de nuestra casa: un regreso al divertido espíritu de la conducción en su más tierna esencia.

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Autor

Escritora empedernida de cultura en general y de videojuegos en particular. En DeVuego podrás leer mis análisis, escritos de opinión o ensayos de investigación sobre el mundo de los videojuegos.