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eCrossminton: desenfunda la raqueta

6 agosto, 2019 6 mins de lectura

eCrossminton: desenfunda la raqueta

En mi vida he practicado tres deportes: el primero, baloncesto, lo empecé a los 6 años porque todos mis amigos lo hacían, pero lo dejé tras un par de capsulitis. Un tiempo después, mi fanatismo obsesivo por las Tortugas Ninja me hizo querer aprender karate. Duré una clase. Finalmente, descubrí la natación, un deporte tan aburrido que era perfecto para mí. Lo practiqué durante unos cuantos años y me gustaba bastante, pero por cuestiones de tiempo lo tuve que dejar en bachillerato. Seguramente es a causa de esta trágica trayectoria deportiva que nunca me han interesado los videojuegos de este género. Sin embargo, siempre he tenido la espinita clavada de querer jugar alguno más allá de que mis amigos me masacren a goles con el portero en el FIFA. Así que cuando me propusieron analizar eCrossminton decidí liarme la manta a la cabeza y aceptar.

eCrossminton es un videojuego lanzado en abril de este año a través de la iniciativa PSTalents y desarrollado por Daydream Software, un estudio de Las Palmas de Gran Canaria. Además, también es el primer videojuego oficial de crossminton, un deporte de raqueta que combina elementos de tenis, bádminton y squash, y que se juega sin red. Según dicen los creadores en su propia web, “tenemos el objetivo de crear la experiencia más realista de crossminton en las consolas, con varios modos de juego […] para poner a prueba tus habilidades y disfrutar de la verdadera diversión. ¿Lo han conseguido? ¿Es eCrossminton un buen videojuego y una fiel representación del casi homónimo deporte? ¿Cuál era mi tortuga Ninja preferida? Estas son algunas de las preguntas que intentaré responder en este análisis.

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En el crossminton, los jugadores sólo pueden moverse dentro de su cuadrilátero.

Al iniciar eCrossminton, nos topamos con un menú principal en el que, además de las opciones, aparecen varios modos de juego. Lo que yo hice entonces, más desorientado que un pato en un garaje, fue lanzarme de cabeza al tutorial. Y la verdad es que lo recomiendo bastante. Al ser una disciplina poco conocida, es probable que mucha gente no conozca cómo funciona o cuáles son sus normas básicas. A todos ellos les será de gran ayuda completar este tutorial donde, en unos 10-15 minutos, se nos explican las bases del crossminton (algunas partes simplemente con texto y otras permitiéndonos jugar un poco). Acto seguido, uno puede pasarse por el modo de entrenamiento para hacer un poco de peloteo y acabar de hacerse con los controles o pasar directamente a jugar al crossminton.

Los cuatro modos que incorpora el juego son: partida rápida, arcade, torneo y minijuegos. Para empezar, el primero no tiene mucho misterio. Si nos apetece echar un partidillo y ya, este modo lo permite. Podremos elegir la dificultad de la CPU, el número de sets y la duración de estos, y si queremos jugar en modo individual o dobles. El arcade, en cambio, ya tiene algo más de chicha. Tendremos que ir superando retos, que pueden ser partidos o minijuegos, y al completarlos iremos desbloqueando recompensas como nuevos jugadores o escenarios. En el modo torneo, tendremos las mismas opciones para personalizar los partidos que en las partidas rápidas, pero además podremos escoger entre una competición tipo liga o tipo eliminación. Finalmente están los minijuegos, que también iremos desbloqueando en el modo arcade. Aunque son divertidos y la opción multijugador (local) los hace los perfectos candidatos para jugar con amigos, la falta de variedad puede hacer que perdamos el interés por ellos demasiado rápido. Como podéis ver, el abanico de posibilidades que nos ofrece eCrossminton es bastante amplio, pero aun así se echa en falta un modo online con el que jugar contra otros usuarios sin tener que compartir sofá con ellos.

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A través del modo arcade podremos desbloquear nuevos escenarios en los que jugar, algunos realmente peculiares.

Respecto a los controles, no hay mucho que decir. Existen 4 golpes diferentes (X, O, □, y ∆), dos fuertes y rápidos, y dos que hacen más parábola y tardan más en caer (globos). Cuando el rival nos envíe el speeder (que es, básicamente, el cacharrito que tenemos que pasarnos con la raqueta), aparecerá en nuestro campo un círculo que representa dónde va a caer. Hay que ponerse en él y prepararse para devolverlo. Existe la posibilidad de dejar pulsado el botón del tiro que queremos hacer para que se “cargue” y poder hacerlo más efectivo. Además, mientras cargamos podemos apuntar con el joystick izquierdo más o menos hacia donde queremos enviarlo. Esto último es bastante ambiguo y, aunque es algo básico para ganar los partidos a la que aumenta un poco la dificultad, no hay apenas precisión y es complicado saber qué estás haciendo, o si vas a golpear el speeder fuera de la pista.

El plantel de jugadores, por su parte, es bastante amplio, con más de 20 deportistas de diversas nacionalidades, tanto hombres como mujeres. Cada uno presenta diferentes estadísticas físicas, de golpeo y de reacción, además de habilidades activas y pasivas. En teoría, todas estas posibilidades y diferentes combinaciones de habilidades deberían servir para variar la experiencia de juego en función de con qué personaje juguemos, pero realmente esto no se termina de conseguir. Esto es, primero, porque las diferencias en las estadísticas no se notan. Segundo, porque las habilidades son bastante sosas y simples y, tercero, porque el texto que explica todo esto está en una tipografía tan pequeña que se hace muy complicado de leer.

Aquí puede observarse lo pequeña que llega a ser la tipografía que explica las estadísticas de los jugadores.

Algo que sí me gustaría remarcar es una mecánica que me ha parecido realmente interesante: agotar al rival. Al contrario de lo que pueda parecer por el nombre, no consiste en darle la lata a tu oponente explicándole por qué el final de Lost es realmente una maravilla hasta que se desmaye de agotamiento, sino en cansarlo de otra manera. Tanto nosotros como el rival tendremos una barra de energía que se gasta al golpear y al moverse y que se va recuperando poco a poco. Si esta llega a cero, el personaje se agotará y será más lento e impreciso hasta que se recupere (lo que muy pocas veces llega a pasar, porque normalmente alcanzar este estado suele suponer que el otro jugador marque un punto casi automáticamente). Por tanto, conocer bien este sistema es importante para dominar eCrossminton.

También son remarcables las situaciones y las jugadas que pueden derivar de aquí. Es prioritario hacer que el rival tenga que correr mucho por la pista para cansarlo y para que tenga menos tiempo de reacción para devolver bien el speeder. Si usamos golpes rápidos, el rival tendrá menos tiempo de reacción y tendrá que correr más, pero nosotros también nos cansamos más al realizar estos tiros. Si, por el contrario, estamos casi agotados y queremos ganar algunos valiosos segundos para recuperar energía, podemos lanzar un globo, que nos dará un pequeño respiro. Sin embargo, el rival también puede usar ese tiempo extra para colocarse mejor y devolvernos el speeder lanzándolo a un punto mucho más puñetero.

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En la imagen se aprecia el círculo donde va a aterrizar el speeder y la barra de energía de los personajes (en verde).

Visualmente, eCrossminton no es nada destacable. Es bastante justito en lo técnico, con animaciones poco trabajadas e inorgánicas, diseño de personajes muy genérico y poligonal, y prácticamente sin personalidad. En los escenarios es donde más se salva, con algunas ubicaciones curiosas y diferente meteorología, pero desde luego en este aspecto es donde más se nota el pequeño tamaño del estudio que lo ha desarrollado.

Por mi parte, es complicado valorar eCrossminton como juego de deportes, primero porque nunca he jugado en serio a ningún título de este género y segundo porque es el primer videojuego que se desarrolla sobre este deporte. Sin embargo, sí que puedo decir que su jugabilidad me ha entretenido, divertido e incluso enganchado durante algunos días. Yo le he echado unas 10 o 12 horas, pero teniendo en cuenta los cuatro modos de juego y todo lo que puede desbloquearse, estoy seguro de que podréis alargarlo mucho más. Sus controles a veces imprecisos, la falta de multijugador online y la pobreza gráfica pueden hacer cojear la experiencia en algunas ocasiones, pero aun así el resultando termina siendo satisfactorio la mayoría del tiempo. Al ser un título muy accesible y tener algunas mecánicas interesantes, es una buena opción tanto para la gente poco familiarizada con este género como para los forofos de la raqueta. Desde luego podemos felicitar a Daydream Software porque han conseguido crear un gran producto que es, sin duda alguna, el mejor videojuego de crossminton hasta la fecha. Por cierto, era Donatello.

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Redactor | Web

Ambientólogo y camarero. Amante de lo japonés, los dinosaurios y la sanfaina con atún. Escribo y juego tumbado, normalmente desde Barcelona.