Análisis

Rock Zombie, un beat’em up insuficiente

Rock Zombie es el más que meritorio trabajo de un solo "hombre orquesta" al que, por desgracia, se le notan demasiado las costuras. Dic 3, 2014 3 min

Rock Zombie, un beat’em up insuficiente

En mi primera partida a Rock Zombie, concretamente en el tercer nivel, me fue imposible recoger cinco de las monedas (éstas están repartidas por las distintas fases) ya que éste acababa justo antes de poder llegar a la zona donde se encontraban. Esto, a priori un detalle tonto o un pequeño bug, es uno de los muchos ejemplos del poco mimo y cuidado que hay detrás del título.

Lo que Quaternion Studio propone con Rock Zombie es meternos en la piel de una integrante del grupo musical del que el juego toma el nombre para recorrer distintos niveles machacando zombis al más puro estilo beat’em up o yo contra el barrio como los míticos Streets of Rage, Final Fight o Double Dragon. Pero las diferencias son claras (y comprensibles, tratándose de un estudio compuesto por un único integrante) desde un primer momento.

Estos juegos nos ofrecían ponernos a los mandos de personajes que, pese a no ser ninguna maravilla artística, derrochaban carisma y personalidad por cada poro, además de estar realmente diferenciados entre sí mientras que, aquí, nos topamos con tres personajes femeninos bastante genéricos y semejantes entre sí que, además, tienen mucho que mejorar en modelado y animaciones. Una vez elegida nuestra protagonista, tendremos que elegir un traje (de entre dos disponibles, estando el primero bloqueado) y cuatro guitarras (empezamos con una, de nuevo) que utilizar como arma cuerpo a cuerpo a lo largo de todo el juego.

La historia del juego, sin demasiado peso o gancho como es costumbre en el género, trata de la expansión de un virus zombi en forma de humo verde que circula por la ciudad contagiando a todo aquel que lo inhala, empezando por los asistentes del concierto que da el grupo formado por el trío protagonista. Así, la trama avanzará mediante escenas estáticas que mezclan el diseño de cómic con elementos modelados en 3D y que, de nuevo, están carentes de pulido debido a que no es difícil encontrar errores ortográficos o gramaticales (el juego está en íntegro inglés).

Y aquí viene el problema: más allá de un conjunto con una falta de cuidado y de un planteamiento y concepto poco imaginativos, no se puede lanzar un beat’em up cuyo sistema de combate deja tanto que desear. Contamos con dos ataques físicos (uno vertical y otro horizontal) y tres magias de ataque distintas (bastante efectivas, por cierto) y a la hora de defendernos podemos utilizar un escudo mágico y la opción de rodar en todas direcciones. Así, combinaremos los dos ataques y las magias pero los combos resultantes son pocos (cuatro, para ser exactos), no demasiado atractivos y, sobre todo, poco satisfactorios de llevar a cabo.

Es una pena, también, que el juego se empeñe tantísimo en llevarnos de la mano (y eso que se me ocurren pocos géneros en los que sea más difícil perderse que en este) mostrándonos en todo momento, mediante cambios de cámara, el camino a seguir para progresar o para conseguir monedas con las que comprar luego cajas misteriosas que nos dan piezas de arte conceptual y otros extras. El juego, eso sí, cuenta con cierta variedad de enemigos con distintas mecánicas y rutinas de ataque que va presentando paulatinamente, provocando ciertas sorpresas y transmitiendo sensación de progreso.

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Además, intercala alguna que otra misión a modo de “endless runner en la que subida en una moto o en un coche, nuestra protagonista debe acabar con los muertos vivientes mientras esquiva la multitud de obstáculos que plagan los niveles. Ojo, porque será fácil desesperarse en los primeros compases con un control poco intuitivo que nos hará repetir dichas fases más de una vez.

En definitiva, Rock Zombie es un juego que, aún con buenas intenciones en ciertos campos, falla en prácticamente todo lo que se propone combinando un género dado a estéticas rompedoras y alocadas con un tono genérico y una sensación general de falta de pulido en el trabajo realizado. Puede ser un entretenimiento placentero para los fans del género o para todo aquel que disfrute con “juegos de serie B” pero, por desgracia, poco más.

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Autor

Proyecto de game designer y apasionado de los videojuegos que lleva un lustro escribiendo sobre ellos, entre otras muchas cosas.