Llega el momento de la verdad y de dejar claro lo que la obra es capaz de ofrecer. Yo, con todas mis dudas y teniendo esa sensación de que parecía no convencerme, me he visto sorprendida en todos los aspectos. De hecho, tal fue mi fascinación que me sorprendí al comprobar que tras dejar la consola quería volver a cogerla para jugar “5 minutos más”. Por ello, la recomendación parece más que clara y es que Metroid Dread es mucho más de lo que se esperaba, hasta el punto de que parece una opción clara a incluir en la biblioteca.