Zenith, un divertidísimo RPG con bastante agilidad

Comentario

Zenith, obra de Infinigon, un estudio con pocos recursos, tan pocos que gran parte del desarrollo lo realizaron solamente dos personas, y que ha recibido el respaldo de la recién creada BadLand Indie. Zenith, es un maravilloso título de ficción RPG con un toque de humor que no siempre podemos apreciar en un videojuego, muy parecido en este aspecto a Unepic. El título de Infinigon superó en una semana los requisitos de Steam Greenlight, algo que no suele suceder con muchos títulos de origen español. Y esto ya demuestra más que talento y habla más que bien del trabajo realizado por sus desarrolladores, puesto que si bien no podemos considerar a Zenith como una producción excelente, sí que resulta entretenida, y se deja jugar a un nivel aceptable.

En casi toda aventura de fantasía hay un héroe al que le toca salvar el mundo del peligro de turno, por lo que claro, es normal que alguno de estos héroes quiera retirarse y descansar de una vez de luchar contra monstruos. Lejos de estar ante una historia de tintes grandilocuentes como suele ocurrir en los juegos action RPG,  en esta ocasión el título ha apostado por ofrecernos una trama más “ajustada”.

Teniendo el sentido del humor como verdadero protagonista principal, Zenith es un sinfín de risas durante las 8 horas (de media) que dura el juego.

Controlaremos a un mago llamado Argus. Él y su equipo están en busca de un poderoso espectro. Sin embargo, las cosas no salen según lo planeado, cuando el espectro da rienda suelta a la condenación sobre su tierra. La historia cambia del presente al pasado, en unos siete años después de que Argus escondiera al espectro. Y, teniendo el sentido del humor como verdadero protagonista principal, Zenith es un sinfín de risas durante las 8 horas (de media) que dura el juego.

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Una vez nos ponemos al mando de los controles, lo primero que resalta a la vista, es el principal punto que toma como referente, uno de los grandes action RPG de las últimas décadas: Diablo

El juego, en general, es bastante simple. En la obra de Infinigon, una vez nos ponemos al mando de los controles, lo primero que resalta a la vista, es el principal punto que toma como referente, uno de los grandes action RPG de las últimas décadas: Diablo. Hay unos cuantos puzzles durante la aventura, para hacer las cosas un poco más interesante y la verdad me gustaron mucho. Todos y cada uno de los poderes que tenemos a disposición de Argus son, dentro de lo que cabe, “variados”, y además muy sencillos de usar. Puedes seleccionar varios hechizos que hacen uso de diferentes elementos, tales como hielo, tierra y fuego. Personalmente me gustó el uso de poderes basados en hielo, ya que me permitieron congelar a mis oponentes un segundo o dos.

También tendremos a nuestra disposición un árbol de habilidades que permite actualizar, desbloquear poderes y mejorar las capacidades de curación y recarga de maná de Argus, permitiendo así hacer un juego bastante flexible, y en el que podemos adaptarnos a ciertos estilos de juego de manera sencilla y eficaz. El juego también nos proporciona un “mundo abierto” en el que se puede explorar (realmente está limitado) y luchar contra criaturas para subir de nivel. Sin embargo los escenarios de la aventura son bastante pasilleros y no dejan lugar a la exploración, como he comentado.

A nivel narrativo y humorístico, la acogida de Zenith puede variar en función de los gustos del usuario

No hay que olvidar mencionar que a nivel narrativo y humorístico, la acogida de Zenith puede variar en función de los gustos del usuario. Pero si es cierto que donde no se sostiene por ningún sitio es tanto en su apartado técnico, como jugable. Zenith trata de ser un Action-RPG que bebe de los mares de la saga Diablo, como he comentado antes, quedándose en un burdo intento. Un modelo de la vieja escuela que resulta ideal para ofrecer una experiencia directa debido a su simplicidad, pero que con el paso de las horas termina convirtiéndose en algo verdaderamente incómodo y excesivamente monótono.

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El combate en Zenith me resultó incómodo. Muy incómodo. Además, la kinestética de la que dispone el juego tampoco resulta ser muy cómoda por lo general. Sí, cierto es que tener todos los ataques y hechizos repartidos por los botones del ratón es un sistema muy ordenado y eficaz a la hora de pulsarlos, aparentemente no suena mal, pero el manejo de la situación es verdaderamente torpe, dificultando en ocasiones situaciones sencillas por culpa de un mal sistema de control. Las peleas contra enemigos genéricos no suponen ningún reto más que el de machacar el botón de ataque hasta liquidar a nuestros variopintos oponentes. Se echa en falta algo más en este aspecto, aunque sea sólo por aportar variedad. El tema de los controles del juego cambia dramáticamente a la hora de jugar con un mando, ya que facilita mucho los controles  y el sistema de combate, haciéndolo muchísimo más cómodo y ergonómico.

El nivel técnico es muy modesto, especialmente en cuanto a las animaciones y los menús

A nivel técnico, cabe destacar que no se trata de ninguna revolución gráfica, y tiene sentido tratándose de un estudio pequeño y limitado como Infinigon, pero el apartado más modesto que he notado es en relación a las animaciones de los personajes, resultando ser demasiado robóticas y con falta de identidad. Mencionando también que los decorados son muy simplones, y muchas veces se echa en falta la presencia de elementos en el mapeado.

Además, los menús del juego son verdaderamente cutres, simples, y denotan una alarmante sensación de dejadez. In-game hacen que el juego resulta muy simple y sencillo de manejar, pero no proporcionan modalidad alguna en cuanto a rendimiento o configuración de sonido. Ni siquiera en el menú principal.

Como último aspecto a destacar, las composiciones melódicas del juego cumplen en cierta medida con su cometido, pero su presencia resulta verdaderamente repetitiva e incluso molesta, en ocasiones. La banda sonora repite sus temas con demasiada frecuencia y llega a hacerse monótona por momentos, pero los efectos de sonido cumplen a pesar de su escasa variedad en general.

CONCLUSIÓN 

En general, Zenith me sorprendió para bien, ya que a simple vista parece un clon más de Diablo, pero con la diferencia que entre su sentido del humor y su jugabilidad “más dinámica” me enganchó. No obstante el juego deja la sensación de que no es honesto con sus pretensiones. Siendo menos ambicioso en ciertos apartados el resultado podría haber sido bastante mejor.


Versión analizada: PC (Steam)

Carles Martínez

Autor

Carles Martínez

Softófilo como forma de vida, GameDesigner en formación. Jugador empedernido, miembro de la PC Master Race. " Los videojuegos son un arte; tratemos a los videojuegos como tal." En la sociedad del libre mercado, el pensamiento crítico es nuestra arma más valiosa a la hora de defendernos y exigir un mejor trato a todos los niveles.

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